Protesta
Cuba arremetió el martes contra las Damas de Blanco, acusando al grupo de esposas y madres de presos políticos de realizar "provocaciones" siguiendo instrucciones de su enemigo Estados Unidos.
La Habana, 23/04/2008- Las manifestaciones pacíficas de las Damas de Blanco han sido hasta ahora toleradas por el Gobierno, que considera a los disidentes "mercenarios" a sueldo de Washington.
La televisión estatal cubana las acusó en la noche del lunes y nuevamente el martes de hacer provocaciones a instancias de la congresista estadounidense Ileana Ros-Lehtinen, crítica feroz del sistema socialista de Cuba.
El detonante fue una protesta pacífica realizada el lunes por 10 integrantes del grupo en las inmediaciones de las oficinas del presidente Raúl Castro.
"Un reducido número de elementos mercenarios intentó realizar una provocación burda y descarada en los alrededores de la Plaza de la Revolución," dijo una inusual declaración oficial publicada el martes por Granma, diario del gobernante Partido Comunista.
Las activistas fueron desalojadas a la fuerza por la policía y llevadas a sus casas. Medio centenar de mujeres las insultaron, en lo que el Gobierno describió como una reacción "espontánea" de la población.
El Gobierno de Estados Unidos rechazó la acción de las autoridades cubanas, mostró su solidaridad con los prisioneros y sus familiares e instó a que se "excarcele incondicionalmente" a los detenidos, según una nota de prensa distribuida el martes a la prensa extranjera en La Habana.
Terra/Reuters

