Inicia juicio
El ex viceprimer ministro iraquí Tarek Aziz, que comparece hoy por primera vez ante la justicia por cargos relacionados con su papel durante el régimen de Saddam Hussein, fue el arquitecto de su política exterior y una de sus caras más conocidas.
Bagdad, (EFE).- Encarcelado en Bagdad desde su rendición a las tropas de EEUU en 2003, días después de la caída de Sadam, el ex miembro del Consejo del Mando de la Revolución (CMR) fue una de las piezas clave del régimen, cuya imagen representó durante más de dos décadas.
Aziz nació hace 72 años en una modesta familia cristiana de rito caldeo de un pueblo cercano a Mosul (norte), recibió el nombre de Mikhail Johanna y era el único miembro cristiano del gobierno de Sadam y uno de sus más estrechos colaboradores.
Diplomado en Inglés por la Universidad de Bagdad, se interesó por la política desde su juventud, cuando se afilió al partido Baas (de ideología socialista-nacionalista panárabe), en el que compaginó la formación doctrinal con el entrenamiento militar.
Fue en el partido donde, a finales de los años cincuenta, conoció al que después sería el presidente iraquí Sadam Husein, a quien permanecería vinculado ya de por vida.
Tras trabajar como periodista en los órganos oficiales del Baas y llegar a editor de su principal órgano de prensa, "Al Thawra" (La Revolución), Aziz fue nombrado ministro de Información en 1974.
Cinco años después y una vez que Sadam concentró todo el poder en sus manos, desempeñó el cargo de viceprimer ministro hasta 1991, cuando fue designado ministro de Asuntos Exteriores y, como tal, se encargó de negociar el alto el fuego en la guerra contra Irán, bajo los auspicios de la ONU.
Terra/EFE
