Escándalo por torturas
Charles Graner, el soldado estadounidense que es el principal acusado en el escándalo por vejaciones en una prisión iraquí, irá a juicio el viernes, listo para defenderse alegando que sólo seguía órdenes.
07/ene/2005.- Graner y la soldado raso Lynndie England, con quien tiene un hijo y que también se enfrenta a una corte marcial, se convirtieron en los rostros del escándalo de la prisión Abu Ghraib después de aparecer en fotografías que mostraban a prisioneros iraquíes desnudos y humillados.
AP
ReutersGraner, de 36 años, un reservista que había trabajado como guardia de prisión en Estados Unidos, se enfrenta a hasta 17 años de cárcel por cargos que incluyen conspiración para maltratar detenidos, maltrato de prisioneros, abandono del deber y agresiones.
Los fiscales dicen que van a presentar fotografías, videos de vejaciones y testimonios de unas 10 personas durante el juicio, que durará una o dos semanas. Los abogados defensores alegarán que él sólo cumplía órdenes.
"Graner recibió órdenes de sus superiores directos. Va a haber evidencia de que él se quejó de esas órdenes, de las que pensó que quizá eran inapropiadas," dijo el jueves su abogado Guy Womack a los periodistas, en Fort Hood, Texas.
El gobierno anunció el jueves que va a retirar cuatro de los 14 cargos, pero que mantiene las acusaciones principales.
Cuatro de los siete miembros de la unidad de Graner ya se han declarado culpables de vejaciones y tres de ellos han sido condenados a prisión.
El escándalo de Abu Ghraib desató una polémica internacional y erosionó aún más la credibilidad de Estados Unidos, ya dañada por la decisión de invadir Iraq.
La corte marcial a Graner empieza con la selección del jurado. Se espera que los argumentos iniciales sean el lunes.
Terra/Reuters