Juicio en Fort Hood
El primer testigo del juicio al sargento primero Charles Graner, presunto jefe del grupo involucrado en los abusos a prisioneros de la cárcel de Abu Ghraib dijo que éste desobedecía órdenes de manera rutinaria durante sus turnos como guardia de la prisión.
12/ene/2005.- El testimonio del sargento mayor Brian Lipinski podría socavar la defensa de Graner de que simplemente obedecía órdenes para ablandar a los reos iraquíes antes de que fueran interrogados.
APLipinski, que era el suboficial de mayor graduación de la compañía 372 de la policía militar, dijo que Graner llevaba el cabello demasiado largo, alteraba su uniforme en violación de los reglamentos y continuó viendo a la soldado Lynndie England pese a que se le había ordenado repetidas veces apartarse de ella.
"¿Sería que simplemente no le gustaba cumplir órdenes?" preguntó el fiscal Michael Holley.
"Así es, señor", dijo Lipinski.
"¿Quiere hacer simplemente lo que le gusta?", indagó Holley.
"Así es", respondió el sargento.
El reservista de 36 años es el primer soldado que ha sido llevado ante un tribunal a raíz del escándalo. Está acusado de diversos delitos, entre ellos asociación ilícita, asalto y actos indecentes, y podría ser castigado con hasta 17 años y medio de cárcel.
Lipinski también declaró que Graner mintió inicialmente acerca de la causa de heridas en el cuello y el rostro sufridas por un preso en noviembre del 2003.
Lipinski dijo que Graner y el sargento Ivan Frederick dijeron inicialmente a Lipinski que el detenido había tropezado con un montón de escombros en la prisión. Pero más tarde Graner admitió que había lanzado al prisionero contra la pared, dijo Lipinski. El impacto fue lo suficientemente fuerte como para dejar una mancha de sangre en la pared.
Terra/AP