Washington
La alerta aérea que afectó a Washington y obligó a evacuar la Casa Blanca y el Congreso causó una tensión que recordó a la del 11-S, y generó nuevas interrogantes sobre la eficacia de los sistemas de respuesta antiterrorista.
11/may/2005.- La alarma saltó después de que un pequeño avión monomotor entrase en el espacio aéreo restringido en torno a la capital de EEUU, lo que obligó a enviar aviones de combate y un helicóptero a interceptar la nave intrusa, que llegó a estar a menos de cinco kilómetros de la Casa Blanca.
APEl incidente también forzó la orden de evacuación de los principales edificios oficiales de la capital: la Casa Blanca, el Congreso, el Tribunal Supremo y el Departamento del Tesoro.
"¡Esto no es un ejercicio!", "¡Corran!", gritaban los policías a los funcionarios y periodistas que salían de forma apresurada de los edificios.
El presidente de EEUU, George W. Bush, no se encontraba en esos momentos en la Casa Blanca, ya que había salido a dar un paseo en bicicleta en una zona natural de las afueras de Washington.
Una vez controlado el incidente, Bush regresó a la Casa Blanca.
Terra/EFE