Bogotá
El gobierno está empeñado en superar la peor crisis del proceso de paz con los grupos paramilitares desatada por la decisión de llevar a la cárcel a uno de los mas poderosos jefes de las autodefensas, acusado por la fiscalía del asesinato de un diputado regional.
26/may/2005.- "Queremos creer que este proceso va a continuar, pero todo depende de la decisión que tomen los jefes de las autodefensas en las próximas horas", dijo a la AP Sergio Caramagna, delegado especial de la OEA, quien acompaña al Comisionado de Paz Luis Carlos Restrepo en los diálogos que se desarrollan en Santa Fe de Ralito, a 460 kilómetros al noroccidente de Bogotá.
APLas negociaciones comenzaron el miércoles, horas después que el presidente Alvaro Uribe ordenó hacer efectiva la orden de detención y encarcelamiento de Diego Fernando Murillo, alias "Adolfo Paz", uno de los más poderosos jefes paramilitares. Está acusado por la fiscalía de ser el autor intelectual del asesinato del diputado Orlando Benítez y otras dos personas ocurrido el 10 de abril. Murillo no había sido detenido hasta ahora.
"El escenario era complejísimo, los diálogos (con los paramilitares) se adelantaron en medio de un operativo muy fuerte, con centenares de policías y helicópteros sobrevolando en el centro y el corazón mismo de Santa Fe de Ralito, y en este escenario alucinante hablaron las partes, lo que es alentador", manifestó Caramagna, diplomático argentino que acompaña el controvertido proceso de paz.
Agregó que Restrepo les manifestó a los jefes paramilitares que el gobierno tomó la decisión política de ordenar la detención de Murillo por violación de los acuerdos de cese de hostilidades y ellos expresaron lo que sentían por esta decisión y los operativos policiales en su centro de ubicación.
Terra/AP