Latinos en las filas
Pertenecer a las filas de las Fuerzas Armadas estadounidenses le ha servido a muchos hispanos para financiar el costo de sus estudios y trabajar en áreas competitivas y bien remuneradas.
Julio 2005.- Jerry Moses, de 30 años, nacido en Ciudad de México, llegó a Estados Unidos hace diez años y lo primero que hizo fue enlistarse en la Marina.
EFECombatió dos veces en Iraq y estuvo en Yugoslavia en una misión humanitaria y en varios países en operaciones de combate, siempre defendiendo a Estados Unidos.
"No he olvidado mis raíces, mi gente ni quién soy, pero tengo un deber ciudadano del país al que defiendo. Lo mismo hubiera hecho por México, pero las cosas se dieron de otra manera", confiesa Moses, quien llegó sin saber inglés y ahora ocupa el rango de cabo primero.
Actualmente, Moses trabaja en el Departamento de Seguridad del Aeropuerto Internacional Dallas-Fort Worth y estudia ingeniería mecánica en una universidad local, cuyos gastos corren por cuenta del Gobierno estadounidense.
"Es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida, y gracias a la educación e instrucción recibidas he adquirido convicción moral y cívica", agrega Moses.
Terra/EFE