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Descubiertas dos tumbas con once momias en el suroeste de El Cairo

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Dos tumbas con once momias de hace 1800 años fueron descubiertas en una necrópolis romana en el oasis de Bahareya, a unos 350 kilómetros al suroeste de El Cairo, informó el ministro egipcio de Cultura, Faruq Hosni.

Hosni dijo que un equipo de arqueólogos del Consejo Superior de Antigüedades (CSA) egipcio descubrió las tumbas en lo que ya se denomina el Valle de las Momias Doradas, donde hace algo más de dos años se empezó a investigar una necrópolis romana de una gran extensión.

En la primera temporada de excavaciones, a principios de 1999, se encontraron en el lugar 105 momias, en el 2000 otras 103 y éstas son las once primeras halladas en el 2001.

Las once momias descubiertas ahora pertenecen a una sola familia del periodo romano y a su tumba se entra por un pozo que comunica con un pasadizo que lleva a una sala rectangular, donde estaban en nichos excavados en piedra arenisca.

Según Gabala Ali Gabala, secretario general del CSA, las momias están en buen estado de conservación, vendadas con lino cubierto de yeso, y dibujadas.

Cada una tiene su máscara, que representa las facciones del muerto, además de imágenes de los dioses del Juicio Final y del Sol.

La más hermosa, en opinión de Gabala, es la de un niño de unos tres años, acostado al lado de sus padres, que lleva una máscara que lo representa llorando, "la primera que se descubre de este tipo".

La momia de una mujer, cuya máscara lleva los labios y los ojos maquillados, fue trasladada al Museo de las Momias de Bahareya, agregó Gabala.

El equipo, descubrió también otra tumba mucho más antigua, de los padres de un gobernador de la zona de Bahareya llamado Ged Jansu Abuf Ong, de la época del faraón Amasis II, perteneciente a la XXVI dinastía egipcia (664-525 antes de Cristo) del periodo Saita.

En el interior de este enterramiento se encontró un sarcófago antropomorfo de piedra arenisca, junto a un conjunto de estatuillas denominadas "shoabty", que según la creencia antigua servirían al difunto en el más allá, además de un gran amuleto de oro de nueve centímetros de largo.

También se localizó el ataúd de la madre del gobernador, que, lo mismo que el sarcófago anterior, aún no ha sido abierto, explicó Gabala.

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Terra/Efe

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