Oscar Niemeyer muestra su arquitectura de sueño y curvas en París
La obra del arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, que abrió la ciudad contemporánea a la línea curva, se expone en el Jeu de Paume de París hasta el próximo marzo, con un centenar de fotografías, maquetas, dibujos y croquis, completados por un documental sobre su vida y su obra revolucionarias.
- Fervor patriótico será nota predominante en carnaval Calle Ocho
- Inauguran exposición en homenaje nacional al fotógrafo mexicano Manuel Alvarez Bravo
- Por primera vez una mujer gana Premio Nacional de Literatura de República Dominicana
- Los diez libros más vendidos de la semana en países de las Américas
- Se reabre al público el Puente del Milenio en Londres
- La reconstrucción de Budas en Afganistán costará 50 millones y durará 10 años
- Críticos fustigan producción londinense de ópera: 'Un baile de máscaras'
- Descubierta necrópolis excavada hace alrededor de 7,000 años
- Conceden Premio Nacional de Poesía a mexicano Héctor Carreto
- Vuelve enseñanza de español a universidad de Kabul tras ocho años
- Libro revela existencia de parientes negros de Picasso en Cuba
- Museo Metropolitano explora el surrealismo con muestra gigante
- El Caballo dará suerte a tigres, serpientes, carneros y monos
- Los diez libros más vendidos de la semana en países de las Américas
- Dramaturga Carmen Rivera presentó demanda contra Teatro Rodante
- Nuevo espectáculo de Cirque du Soleil, 'Quidam', debuta en Miami
- Camilo José Cela dejó cuadro de Miró como única herencia a su hijo
- Estrenan ciclo de cine en homenaja a Pilar Mitó en centro Cultural español de Miami
- Secretaria revela en libro y filme los últimos días de Hitler
Más información »
Niemeyer, de 95 años, tenía previsto viajar a París para asistir hoy a la inauguración, pero optó finalmente por evitar la fatiga de este viaje, indicaron a EFE en el Jeu de Paume.
En su nombre, hasta el 31 de marzo, permanecerán en París las maquetas y fotografías de los edificios públicos que construyó a partir de 1956 para Brasilia -nueva capital de Brasil creada por el entonces recién elegido presidente, Juscelino Kubitschek- y muchos otros proyectos, de los primeros tiempos a los más recientes.
La muestra se inscribe en la serie de manifestaciones impulsadas por BrasilConnects, entidad privada sin fines lucrativos que se ha dado por misión el "celebrar, preservar, apoyar y promover la herencia cultural y ecológica brasileña, uniendo el pasado al futuro, la cultura a la ecología y los brasileños del mundo".
Hasta el 31 de marzo, los objetivos de BrasilConnects se expresarán en París a través de la obra de este discípulo que pronto alcanzó a su maestro, Le Corbusier, para convertirse en una figura emblemática de la renovación de la arquitectura contemporánea, que siempre antepuso su compromiso político y social a su profesión.
"Amo crear, realizar algo bello, pero siempre consideré que mi obra de arquitecto era secundaria respecto a algo mucho más importante: el fin de las injusticias. A mi edad, estoy más convencido que nunca", declaraba el arquitecto hace unos meses en una entrevista.
Entre sus célebres edificios de Brasilia mostrados en París, mediante grandes fotografías, croquis y maquetas, figuran el Palacio del'Alvorada (1957), la capilla de Nuestra Señora de Fátima (1958), el Teatro Nacional (1958), el Congreso Nacional (1958) o su no menos sorprendente catedral cónica (1958).
Del arquitecto que junto con Le Corbusier dejó su huella en la sede de la ONU en Nueva York (1947) pueden contemplarse, igualmente, algunas de sus primeras construcciones, como el conjunto de Pampulha (1940), en Belo Horizonte, donde rompió definitivamente con el credo del ángulo recto y con la "monotonía de la arquitectura contemporánea", gracias al inmenso potencial plástico descubierto en el cemento armado.
Forman parte de esta primera serie de construcciones brasileñas su casa de las Canoas en Río de Janeiro (1952), a la que le gusta retornar y que al igual que todo edificio y al igual que el ser humano, "envejece, haciéndose cada día un poco más frágil", explicó.
Figuran igualmente representaciones de algunas de sus obras construidas en Europa, antes, durante o después de la dictadura militar que le llevó al exilio en 1967.
Entre ellas la sede de la editorial Mondadori (1968), en Italia, la Universidad de Constantine (1969), en Argelia, y célebres proyectos franceses como la sede del Partido Comunista francés (1965-1980), la Bolsa del Trabajo de Bobigny (1972-1980), la sede del diario comunista "L'Humanité" (1987), o la Maison de la Culture de Le Havre (1972) (noroeste).
El museo parisiense muestra también algunas de las obras más recientes de este arquitecto que a lo largo de sus setenta años de carrera buscó inspiración en las curvas del cuerpo femenino y en otras formas de la naturaleza, como los ríos, bahías, montañas, superficies y montículos existentes en el lugar donde trabajaba.
Ejemplos de estas construcciones son el Museo de Arte Contemporáneo de Niteroi (1991), en Río de Janeiro o el Memorial de América Latina (1987), en Sao Paulo, donde quiso "hacer tan diferente, libre e innovador, poseyendo tal unidad plástica" que creó desde la entrada "la sorpresa que una obra de arte debe provocar".
Terra/EFE



