¿Souvenirs? ¿Sitio histórico? El muro todavía divide a Berlín
Cuarenta y dos años después del inicio de la construcción del muro de Berlín, los alemanes todavía están divididos en cuanto a qué hacer con los restos de concreto que los mantuvo separados hasta 1989.
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¿Romperlos en pedacitos y venderlos a los turistas? ¿O declarar el lugar donde estaba el muro Patrimonio Mundial de la Humanidad? La pregunta seguía en pie el miércoles, en el aniversario del día en que se comenzó a levantarse la barrera, en 1961.
Una combinación de tomas muestra al muro en 1989 en la parte superior y como estaba 10 años después.
Los visitantes de Berlín a menudo buscan en vano restos del muro. Trece años después de la reunificación de las dos alemanias, sólo pequeños trechos del muro aún están en pie. En esos pedazos, los cazadores de souvenirs han abierto huecos, y algunas secciones están cortadas.
Grandes partes del muro de 106 kilómetros que rodeaba Berlín occidental han sido destruidas o compradas por Volker Pawlowski.
El ex empleado de la construcción de Berlín Occidental dejó su puesto en 1991 para abrir un nuevo negocio: él desmantela grandes segmentos del muro, que compró de sitios de reciclajes poco después de la reunificación, y ahora vende las reliquias cubiertas con graffitis.
Cerca del 90 por ciento de los pedazos de muro vendidos en Berlín provienen de él.
"La gente compra menos muro que en 1991, cuando uno podía vender carretillas llenas de pedazos de muro. Los compradores se están volviendo más exigentes. El empaquetamiento es lo que importa hoy", dijo Pawlowski.
Ahora él vende pedazos de muro en contenedores plásticos especiales o pegados en postales. "Es como el perfume. La gente no lo compra por el olor sino por la presentación".
¿PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD?
Algunos políticos dicen que los que la Alemania oriental comunista llamó "barrera de protección antifascista" merece más reconocimiento.
Más de 5.000 personas cruzaron el muro de Berlín hacia Alemania occidental, y entre 200 y 1.000 --una cifra sin precisar-- murieron tratando de escapar.
"La caída del muro representa una victoria de lo humano sobre lo inhumano. Esto debería ser protegido para las futuras generaciones, declarando el muro Patrimonio Mundial de la Humanidad", dijo Frank Henkel, miembro conservador de la asamblea estatal de Berlín.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), dice que los sitios declarados Patrimonio Mundial pueden ser una "obras maestra del ingenio creativo humano", o "un destacado ejemplo de tipo de edificio". Pero los sitios también pueden ser reconocidos si se vinculan a un suceso significativo, como Auschwitz.
"El muro es un punto de referencia internacional. Pero la cuestión es si esto se debe a las piedras físicas, que podrían ser una razón para ser Patrimonio Mundial, o si el muro es más bien un símbolo inmaterial", dijo Christine Merkel, en la oficina de la UNESCO en Bonn.
Muchos políticos locales están en contra de una nominación.
"El muro debe ser protegido, pero no hay justificación para considerarlo un sitio Patrimonio Mundial como la Gran Muralla de China", dio una portavoz del gobierno.
El vendedor de souvenirs Pawlowski dice que de todas formas ya es tarde. "A duras penas queda algo en pie del muro".
Terra/Reuters



