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Museo Arqueológico de Alicante, el mejor museo de Europa

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Un renovado espacio entra en el ranking de los mejores entre las decenas de miles de museos existentes en Europa. El Museo Arqueológico de Alicante (Levante español) ha sido galardonado con el premio al "Mejor Museo Europeo 2004".

Boris Micka es el creador del innovador proyecto, premiado por el esfuerzo en acercar el pasado al presente con instrumentos didácticos, y hacer comprender a grandes y pequeños una parte de la humanidad. Es otra forma de contar la Historia.

Del Paleolítico a la Baja Edad Media, desde la primera presencia humana en tierras alicantinas, las colecciones más notables del Museo son sus cerámicas y esculturas del siglo IV a.C. y sus legados romanos.

El Museo Provincial Arqueológico de Alicante (MARQ) consiguió el reconocimiento que anualmente concede el European Museum Forum (EMF), una institución sin ánimo de lucro, respaldada por el Consejo de Europa cuya fundación patrocinó la Reina Fabiola de Bélgica en 1977.

Entrada al museo arquológico de Alicante./EFE

DE HOSPITAL A MUSEO.

El nuevo espacio expositivo se inauguró en 2002 al albergo del antiguo Hospital Provincial de Alicante. 2,400 metros cuadrados seccionados en cinco salas, donde las colecciones permanecen entre el escondido dormir del tiempo y la vista de los visitantes curiosos o ávidos de saber.

Edificio de noble porte, nació como Hospital de San Juan de Dios en 1931. Su estilo neoclásico, diseñado en 1926 por el arquitecto Juan Vidal Ramos, planteado sobre una superficie de 9,000 metros cuadrados, también concentra en su interior el Instituto de Estudios Alicantinos con el fin de fomentar la investigación y difusión de temas locales, y difundir una extensa colección de pintura y escultura de autores locales contemporáneos.

La pinacoteca del Palacio ofrece buenas muestras de pintores de principios del siglo XIX, de la década del 50 al 70 y obras cuyos autores aún viven.

Reciclado de hospital a museo, como lo hizo en su día, por ejemplo, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), en ese proceso se inició activamente su renovación en 1999 . Años antes, en 1992, comienzo de la expansión del fenómeno expositivo en España, el MARQ empieza su andadura para atraer a un mayor número de visitantes.

Sus colecciones de arqueología provincial incluyen series notables, como las de la Edad del Bronce, las pertenecientes a la cultura ibérica -con excelentes muestras cerámicas y esculturales del siglo IV a.C.- y las de la cultura romana. También se conserva una rica colección ceramista popular de los siglos XVI a XIX o el arte decorativo perteneciente al legado de Beltrán de la Llave.

PROYECTO: ACERCAR EL PASADO AL FUTURO Y QUE TRIUNFE LO NUEVO.

Cuatro salas se ofrecen a escolares que se distinguen por su pericia en apretar los botones interactivos, a medio camino entre la madurez de su sabiduría lectora y su interés por aprender. Son las llamadas didácticas, y se empeñan en desprenderse de sus secretos para que mayores y pequeños gocen.


Aspecto de las urnas expositivas./EFE

Todo ello lo contiene este Museo, uno de los 1,500 de 40 países europeos que optaron este año al galardón. Un reconocimiento obtenido en España sólo por el Guggenheim de Bilbao. Desde 1977, el EMF distingue cada año al espacio museístico, inaugurado o renovado en los dos años anteriores, que se destaque por su innovación, calidad y capacidad de proyección en el futuro.

Tras una primera selección por parte de los expertos del European Museum, quedaron finalistas 57 museos de 22 países. De estos, se designaron 39, cinco de ellos españoles. En 2003 se concedió la distinción European Museum of the Year Award (EMYA) al Victoria & Albert Museum de Londres por sus “nuevas colecciones”.

En 2004, los criterios que guiaron al jurado del EMF se centraron en la “originalidad, inteligencia de enfoque, claridad de objetivos y coherencia e innovación”.

Un “ejemplo de cómo deben ser los museos arqueológicos”, especialmente por su manera de dar a conocer la tarea de los trabajadores arqueólogos y el saber que dimana esa ciencia. A la vez, este espacio "se ha destacado por su absoluta novedad en cuanto al formato de presentación de la arqueología y transmisión al visitante de la ciencia a través de la interactividad”.

Usa efectos teatrales e ilustra la vida cotidiana de las diferentes épocas a través de audiovisuales. Junto con su enfoque educativo, son los dos factores determinantes que se han sumado a la hora de inclinar la balanza del jurado.

DEL PALEOLÍTICO A LA EDAD MODERNA, DE LA PIEDRA AL ENTORNO SUBACUÁTICO.

El Museo Arqueológico Provincial de Alicante cuenta con 14 voluminosos audiovisuales, 16 consolas informáticas interactivas con diferentes niveles de información, adaptados al interés y comprensión personal de cada visitante, y un avanzado sistema integral de control e iluminación que garantizan las condiciones óptimas de conservación de las antigüedades expuestas.

Cinco de sus salas se dedican a la Prehistoria, los Iberos, la cultura romana, la Edad Media y la Edad Moderna. Vitrinas con piezas apoyadas por ilustraciones y textos desean explicar los aspectos sociales, económicos y religiosos de cada cultura.

Las herramientas empleadas para la comprensión se apoyan en grafismos de gran tamaño y audiovisuales soportados por tecnología muy innovadora. Todas las salas cuentan con puntos de información para el visitante: son los detalles de cada yacimiento con la procedencia de cada tesoro, cómo era usado por los moradores de aquellos tiempos, cómo eran sus edificaciones, sus costumbres, ritos y la cultura que poseían. Cada pieza merecería un capítulo aparte. Son las colecciones del Museo.

Tres lugares didácticos reproducen una excavación arqueológica y ahí el hiperrealismo llena tres ambientes: dentro de una cueva, en una iglesia y la vida bajo el agua. Por último, el Museo muestra cómo son las ciencias auxiliares necesarias para la arqueología y cómo se deben evaluar y conservar los fondos del patrimonio histórico.

En las salas del MARQ se pueden contemplar piezas de todas las culturas antiguas que han habitado en la provincia de Alicante a lo largo de la historia./EFE

Un centro así no lo constituyen una mera sucesión de piezas, debidamente restauradas y catalogadas, sino que se desliga del resto de sus hermanos, los sacrosantos custodiadores de piezas. Alicante inicia de esta forma un nuevo molde para catalogarlas, por su diseño vanguardista, por su accesibilidad y por su capacidad como fuente de conocimientos entreteniendo y divirtiendo.

Estas características actúan como atractivos imanes para cualquier visitante, a quienes intenta apasionar, sean expertos o no. El motivo es que la ciencia arqueológica nos acerca a nuestros ancestros, a nuestro pasado remoto, para comprender la globalidad de la evolución de forma entretenida sin perder su rigor científico.

EL NUEVO CONCEPTO MUSEÍSTICO SE RATIFICA.

El proyecto y la ejecución del diseño del MARQ fueron encargados a GPD, empresa española con 12 años de experiencia (www.gpd-sa.com). Al arquitecto de origen checo Boris Micka le corresponde la dirección del Departamento de Museos y Exposiciones de la firma con sede en Sevilla. Además del Arqueológico alicantino, esta empresa está en posesión del Primer Premio del Concurso de ideas para el Musei del Mare e della Navegazione de Génova (Italia-2000), que se inaugura en 2004, año en que Genova es Ciudad Cultural de Europa.

Micka se define como "arquitecto y comunicador" pero se está convirtiendo casi en un experto en museolografía, en virtud de los encargos que recibe y los cursos de preparación que continúa emprendiendo. Ahora se está empapando de la historia de América y de los aspectos del sector de la industria.

En clara expansión desde sus obras en la Exposición Universal de la ciudad hispalense, la empresa es autora de innovadores proyectos dentro y fuera de las fronteras ibéricas. El futuro Museo de la Industria de Madrid y el proyecto finalista del Museo de la Historia de los antiguos Juegos Olímpicos de Atenas (Grecia) intentarán dar prueba de ello.

EL MUSEO COMO INSTRUMENTO: DEL CONGELADOR AL MICROONDAS.

Los objetivos principales de un museo deben establecerse en la medida en que cumplen su función, no sólo como congeladores del pasado sino como microondas del presente. Es decir, en la actualidad se les exige no sólo que cumplan como centros de conocimiento y conservación sino que logren de la mayoría de visitantes la sensación de haber salido del museo con una experiencia significativa.

A juicio de Boris Micka, en España se están creando muchos nuevos, probablemente es uno de los países donde más museos se han inaugurado en la última década, un "boom" cuyo impulso se inició en la EXPO'92 y que la Comunidad Valenciana "está reactivando desde hace unos siete años".

"Un museo no es una cosa que se inaugura y de la cual se puede uno olvidar después sino que debe tener vida propia. Ahí es donde está el reto: vamos a reflexionar todos, porque es necesario que se abra a la enseñanza reglada y viceversa".

Entre los cinco finalistas al Premio figura otro museo diseñado por GPD: el Museo Valenciano de la Ilustración y Modernidad (MUVIM).

Esta firma ha ideado, entre exposiciones permanentes e itinerantes, "El esplendor de los Omeyas Cordobeses", Casa Museo Gregorio Mayans, Museo de la Historia de Valencia, Palau de Cervelló, Biblioteca del MARQ, "125 aniversario del Puerto de Huelva" en el Arqueológico de Huelva, "Visiones para un nuevo siglo. Castilla-La Mancha", "El Palacio del Tiempo" en el Museo de Jerez (Andalucía), el Centro de Visitantes Fábrica de Hielo del Parque Nacional de Doñana (Huelva), "El oro de América" que se mostró en EXPO' 92 y el Pabellón de Egipto de la misma exposición universal.

Cualquier visitante puede apreciar que el MARQ es distinto a la imagen tradicional que se tenía de estos lugares -según Micka- "lo dijo el jurado pero, además, nosotros nos atrevimos desde el principio a intentar ser distintos y hacer conjugar de una forma armoniosa el equipamiento multimedia con los restos arqueológicos, sin que unos desdigan a los otros o interrumpan su pluralidad".

Ante el temor de los directores de los museos de que se tomen imágenes de los tesoros que custodian, el visitante acude olvidándose de la cámara, sustituye ese objetivo por sus ojos y oídos y, simplemente, intenta aprender algo ahora que la Historia puede ser contada de otra manera. Un objetivo ambicioso pero gratificante.

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Terra/EFE

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