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Exposición

Musas de la historia contemporánea

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UN RECORRIDO POR LA HISTORIA.

'Antropofagia': Tarsilo de Amaral. (1929) - 'Antropofagia': Tarsilo de Amaral. (1929)
Autoretrato con Ikarette, de Germaine Krull - EFE EFE
Autoretrato con Ikarette, de Germaine Krull
'Mujer aguantando un jarrón', de Fernand Léger. (1924-1927) - EFE EFE
'Mujer aguantando un jarrón', de Fernand Léger. (1924-1927)

Esta exposición se organiza en torno a seis apartados y reúne una amplia amalgama de obras; inicia su recorrido con la visión de la mujer tal como se ve ella misma en los autorretratos de las fotógrafas de la época como Imogen Cunningham, Florence Henry, Claude Cahun, Marianne Breslauer, Ré Soupault y Ergy Landau), con el contrapunto de Marcel Duchamp, travestido en Rose Sélavy.

A continuación, se puede contemplar la aproximación masculina al tema de la mujer como equilibrio entre una serie de oposiciones temporales, formales e iconográficas en las artes plásticas: “Mujeres en un interior”, “Las cuatro ciclistas” y “Tres mujeres sobre fondo rojo”, de Léger; “La noche”, de Braque; y “Gran bañista con libro”, de Picasso.

En la siguiente sala, en contraposición al imperialismo occidental y a la ideología del progreso, se recupera a la mujer como arquetipo (madre-tierra, origen de la vida), que entra en relación con la modernidad a través de valores étnicos, animales, el pensamiento pre-lógico y el sentido de lo sagrado.

EL DESEO, FUENTE DE CREACIÓN.

Un cuarto apartado de la muestra se centra en el desnudo femenino y en la mujer-musa, como “representación del deseo convertido en una fuente de creación”, según palabras de la comisaria, presente en obras como “Mujer” de Miró, dos esculturas de “bañistas” de Picasso o en los cuadros “El beso” y “La musa”, del pintor malagueño.

En las paredes de la Fundación Miró llaman la atención sentencias como las de Picasso: “No hay diferencia entre el arte y el erotismo”, o Matisse: “Ante todo, no creo una mujer, sino que hago un cuadro”.

En los dos últimos apartados de la exposición, “El arte en busca de un imaginario en femenino” y “Revaloración del cuerpo, de la sensibilidad”, se aborda la contribución del discurso femenino a las artes plásticas a partir de los años sesenta y de la mano de artistas como Louise Bourgeois, Niki de Saint Phalle, o Yoko Ono. La puesta en valor de los objetos domésticos, de los materiales llamados no nobles, las artesanías y las actividades marginales como la costura, el bordado o la cerámica, son algunas de sus aportaciones.

El final del recorrido se centra en el trabajo de investigación de los artistas plásticos de los años sesenta para iniciarse en el camino que les llevará a escapar de la pintura para dedicarse más a la interdisciplinariedad. Con la búsqueda en el arte de un imaginario utilizan recursos como “happenings”, “performance”, películas y vídeos, en un intento de demostrar, según Fabre, que “una sensibilidad diferente necesita otros materiales y técnicas”.

La exposición puede verse en la fundación Joan Miró en Barcelona (este de España) hasta el próximo 6 de febrero.

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Terra/EFE

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