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Más fotos del Audi A4 Avant 2.0

A la deportividad que habla por sí sola en el modelo A4 de Audi, se le suma la practicidad de su versión Avant. Su comportamiento es de primera al tener la potencia de un deportivo con el toque elegante que caracteriza a la marca alemana.
Su aceleración es impecable gracias a un rendimiento optimo de su motor de 2.0 litros que produce 200 caballos de fuerza, que te dejan con una sonrisa en los labios y con una sensación de plena satisfacción.
El Audi A4 Avant presenta una combinación de cualidades interesantes porque es un auto que responde a las exigencias del tráfico cotidiano con mucha solvencia y a su vez puede ser un vehículo familiar muy práctico por su comodidad. Por ejemplo la parrilla sobre el techo, en el Audi A4 Avant tiene una doble función, la primera es práctica, por su servicio porta equipaje y su segunda función es un poco más estética; las barras rompen con el prototipo de los largos techos de los diseños familiares haciendo que el A4 Avant no pierda su estilo juvenil.
Interior al estilo Audi
No deja de impresionarnos lo depurado de los detalles de los Audi y el A4 Avant 2005 no fue la excepción. Los materiales son de muy buena calidad, las sillas de cuero resistente son muy suaves al tacto y muy cómodas porque puedes regularla de muchas maneras hasta encontrar la que mejor se adapte a tu cuerpo.
El tablero de instrumentación es de fácil lectura. Los controles de audio y aire acondicionado no suponen ninguna dificultad de operar, además en la dirección puedes controlar fácilmente el radio o tocador de CD¿s. Por otra parte, la arquitectura del salpicadero y de la consola central brinda a los equipos creativos la posibilidad de situar los instrumentos y los mandos en una posición más alta, emplazándolos convenientemente en medio del campo visual del conductor. Es una estrategia ergonómica que no sin razón es muy similar a la que se utiliza en el puesto de mando de muchas aeronaves de la aviación civil.
Los asientos traseros son amplios para dos ocupantes, aunque el espacio para las piernas no es de los más generosos. El espacio del medio es más limitado, porque las formas del respaldo no se adaptan de la manera más cómoda a la espalda, la altura libre al techo es menor y el túnel de la transmisión te limita el espacio de los pies.
La superficie de carga variable proporciona un espacio insólito para transportar objetos voluminosos. Según la posición del suelo del maletero, se dispone de 377 litros (suelo cerrado), 422 litros (suelo semiabierto) o 442 litros (suelo desmontado). La capacidad de carga máxima con los asientos posteriores abatidos es 1.184 litros.
Las tareas de carga y descarga de objetos pesados y voluminosos resultan muy fáciles y cómodas de realizar, ya que la altura del suelo del maletero es prácticamente la misma que la de la abertura del portón posterior. Los objetos a introducir a través de la abertura posterior de la carrocería pueden tener hasta 1.000 milímetros de anchura.
El motor 2.0 T Uno de los aspectos más agradables es probar el motor turbo de 2.0 litros del Audi A4 Avant, con una potencia muy satisfactoria de 200 caballos de fuerza filtrada por una transmisión de automática de 6 velocidades le dan a este vehículo un desenvolvimiento de primera con mucha alegría.
El 2.0 T FSI, es un motor de desarrollo totalmente nuevo. De hecho, debutó en esta categoría la combinación de la sobrealimentación por turbocompresor y la inyección directa de gasolina FSI. El término de "inyección directa de la gasolina" ya explica en qué consiste la diferencia más marcada con respecto a los motores de gasolina convencionales: a diferencia de la inyección en el colector de admisión, el combustible es inyectado directamente en las cámaras de combustión.
El par motor máximo de 280 Nm está disponible constantemente entre 1.800 y 5.000 r.p.m. Esta amplitud de la banda de regímenes útiles posibilita una conducción extremadamente relajada y económica desde un punto de vista del consumo, al tiempo que garantiza que el motor responde de forma impecable a los más insignificantes movimientos del pedal del acelerador.
Con esta técnica, el A4 2.0 T FSI se comporta como muchos coches deportivos de mayor cilindrada: para pasar de 80 a 120 km/h en cuarta velocidad, como se haría por ejemplo al efectuar un adelantamiento, el A4 emplea solamente 6,9 segundos. También es impactante la respuesta que proporciona el motor turboalimentado, y con qué ímpetu se traducen en tracción y aceleración todos los movimientos del acelerador.
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Puntos a Favor
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Puntos en Contra
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