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Marcas
06/01/2006 - 11:23(GMT)
Por Gonzalo Robledo Tokio, 6 ene (EFE)- Los fabricantes automovilísticos japoneses ponen sus esperanzas de vender en Estados Unidos y Asia, mientras el mercado nipón se contrae y empieza a saturarse.
Las cifras de ventas en Estados Unidos para 2005, dadas a conocer la víspera, dan un 32,2 por ciento de la cuota del primer mercado mundial del motor a las marcas niponas.
Junto a sus rivales surcoreanos, los fabricantes japoneses consiguieron un alza combinada del 6,2 por ciento en las ventas del 2005 en Estados Unidos, donde la facturación total fue de 16.993.886 unidades.
La demanda de coches nipones en norteamérica estuvo apoyada por las ventas de compactos y el encarecimiento del combustible.
Toyota, Nissan y Honda lograron un 28,2 por ciento del mercado estadounidense, en la primera vez que los tres fabricantes superan juntos la cuota de General Motors, que obtuvo un 26 por ciento.
El primer fabricante japonés, Toyota, lideró las ventas en Estados Unidos con un 13,3 por ciento del mercado, situándose a sólo 0,3 puntos porcentuales por detrás de DaimlerChrysler.
En Corea del Sur, Toyota se situó a la cabeza de los fabricantes extranjeros, con 5.840 vehículos vendidos, pese a que su entrada en ese mercado data de 2003.
La subida de facturación en el vecino país se centró en las berlinas de lujo Lexus y tuvo lugar pese a la tensión política generada por las visitas del primer ministro japonés al santuario sintoísta de Yasukuni, en Tokio, considerado en Asia un monumento al militarismo nipón del siglo pasado.
El prestigio tecnológico de los japoneses fue reconocido en Europa con el premio al Coche del Año en 2005 para el Prius, el modelo de Toyota propulsado por gasolina y electricidad que ya en 2001 había logrado un tercer puesto en esa convocatoria.
Los buenos resultados en el extranjero y las ventas de las marcas niponas en su propio país tomaron derroteros opuestos el año pasado y amenazan con convertirse en tendencia.
Según cifras de la industria, las ventas de las marcas japonesas han caído en su propio país un 25 por ciento respecto a los 7,78 millones de unidades de 1990.
Los vehículos pequeños de las empresas japonesas se beneficiaron también del encarecimiento del petróleo y las ventas subieron en los sectores más bajos de sus gamas.
El presidente de la Asociación Japonesa de Fabricantes de Automóviles (JAMA en inglés), Itaru Koeda, aseguró en una entrevista con el diario económico Nihon Keizai que la principal dificultad de las marcas niponas para el 2006 será convencer a un comprador saturado con nuevos lanzamientos y hacer frente al descenso de la población.
Toyota estuvo presente en el 2005 con diez lanzamientos, incluidos sus tres Lexus, mientras que Nissan presentó cinco novedades y Honda tres modelos.
Koeda vaticina una expansión del mercado del 0,5 por ciento este año, hasta los 5,93 millones de unidades, y asegura que la contracción demográfica mantendrá esa cifra por debajo de los 6 millones.
La esperanza serán las exportaciones y el renglón de las berlinas de lujo, asegura el ejecutivo y añade que los fabricantes japoneses aprovecharán su capacidad de producir con calidad uniforme en todo el mundo y con tiempos de manufactura cada vez más reducidos.
Sin embargo, concluye el directivo, la fortaleza europea en las tecnologías diesel y la facilidad que tienen las marcas estadounidenses para aplicar sus avances a la industria militar impedirán a los fabricantes japoneses afianzarse en los primeros lugares.
En cualquier caso, Toyota, por lo pronto, fijó ya su objetivo y anunció que este año producirá 9,6 millones de coches y desplazará como número uno mundial a General Motors. EFE gr/jas/mdo
Terra/EFE