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09/02/2006 - 12:57(GMT)
París, 9 feb (EFE)- El presidente del Grupo Renault, Carlos Ghosn afirmó hoy en la presentación del Contrato Renault 2009, el plan que dirigirá la gestión de la empresa en los próximos años, que la marca "no se encuentra en crisis", aunque sí calificó la situación de la empresa como "frágil".
El Contrato Renault 2009 establece una posición "valiente y abierta al mundo" de la marca, que cuenta con "objetivos claros" para espera obtener "resultados duraderos" en términos de "calidad, rentabilidad y crecimiento".
En 2006, primer año de aplicación de la estrategia, Renault tiene previsto vender en torno a 2,5 millones de unidades, número similar al del pasado año, y para 2009 prevé que esta cifra haya aumentado en 800.000 unidades respecto a los vendidos en 2005.
La ampliación de la gama es uno de los aspectos en los que influirá notablemente este plan, ya que, en la actualidad, según su presidente, Renault cuenta con una gama "estrecha", sobre todo en la gama alta y en los segmentos más innovadores como los deportivos o los todoterreno y, quizás, "muy dependiente" del modelo Megane, que es el más rentable de la marca.
El Contrato Renault 2009 establece como eje prioritario el lanzamiento de 26 nuevos coches "mejor dirigidos" hacia la demanda de los clientes a razón de dos en 2006 y ocho modelos cada año entre 2007 y 2009, el doble de los lanzados desde 1998 a 2005.
El nuevo Laguna, que será lanzado en 2007, será uno de los principales, y su objetivo es "ser líder" en su segmento en términos de producto y calidad.
El funcionamiento en el mercado de este modelo y también de la segunda serie del Megane Traffic y la tercera del Megane Master debe demostrar los primeros resultados de la viabilidad del plan.
Ghosn consideró 2006 como un "año clave" en el que la marca se mantendrá "a la defensiva" en el mercado pero "a la ofensiva" a nivel interno para la aplicación del Contrato 2009.
Las prioridades actuales de la marca, plasmadas en este programa, pasan por la reducción de costes e inversiones y la optimización de los recursos con que cuenta el grupo, una operación calificada de grandes dimensiones ya que "nunca se hizo nada parecido".
A pesar de que los beneficios de 3.367 millones de euros en 2005, suponen los "mejores resultados netos de la historia de Renault", el grupo necesita operaciones de "grandes dimensiones" que mejoren su rentabilidad, que se encuentra en una situación "preocupante", señaló el presidente.
La Renault actual, dijo Goshn, está "gestionada de forma deficiente" ya que inversiones importantes realizadas por el grupo en países como Brasil, no han sido correspondidas por el mercado.
Ghosn analizó la situación actual de la marca y estableció una serie de retos para la compañía, como el fortalecimiento de su imagen, ya que según su presidente se ha "debilitado" en los últimos años.
Los costes de producción de la compañía "no son competitivos" en el mercado debido fundamentalmente a la "complejidad" de los vehículos, que cuentan con un 20 por ciento más de componentes que la media de coches del mercado, y a la falta de estandarización de sus repuestos, señaló.
La reducción de las emisiones contaminantes es "uno de los primeros compromisos" de Renault, ya que la marca prevé que un millón de los coches vendidos en 2008 utilicen motores ecológicos que no produzcan más de 140 gramos de CO2 por kilómetro, cifra que se elevará hasta el 50 por ciento del total de vehículos en 2009.
EFE rcs/ac/txr
Terra/EFE