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Marcas
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Precio Básico
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Motor
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Consumo-combustible
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$153,345
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5.4 Lts. | V8 Supercargado | 550 HP
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13 / 21 mpg
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Puntos a Favor
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Puntos en Contra
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Terra Autos / Jaime Gabaldoni







Una vuelta en el GT
Disfruta del sonido
Foro Ford
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El Ford GT es, sin dudas, uno de los autos más especiales y deseables que uno puede encontrar, no solo por sus características mecánicas, físicas y químicas... sino también por el peso de la historia que se esconde detrás de el. El Ford GT-40 fue concebido en la década de los 60¿s, después de que Enzo Ferrari rechazara una oferta de compra de parte del mismísimo Henry Ford II.

El poderoso empresario norteamericano tomó esta negativa a nivel personal y decidió invertir sangre, sudor y lágrimas (además de muchísimo dinero) para diseñar un auto que destronara a Ferrari de su reinado en las 24 horas de LeMans, lo que consiguió finalmente en el año 1966 con un contundente 1-2-3.
Con el éxito probado y el ascendente cariño del público, Ford decidió adaptar el GT a las calles. Para ello tuvo que recurrir a los más experimentados especialistas del mundo en este tipo de autos y con ellos formar un equipo de lujo. El jefe para este proyecto fué John Coletti e incluyeron a Camilo Pardo, un talentoso diseñador descendiente de colombianos.
El rejuvenecido Ford GT ha sido potenciado por un motor V8 supercargado, sistema de inyección electrónica multipunto secuencial con dos inyectores por cilindro y un block de aluminio de 5.4 litros ajustado para poder soportar las enormes fuerzas torsionales. El sonido generado por este motor es muy refinado (escuchalo aquí) sin perder la frecuencia perfecta para erizarle los pelos en el cuello. Esta maravillosa pieza de ingeniería genera más de 500 caballos de fuerza y de 500 libras-pie de torque curiosamente limpio de emisiones.
La suspensión independiente está fabricada en aleación, ayudando a reducir el peso total del vehículo. Los frenos son italianos Brembo de cuatro pistones con discos perforados y ventilados de 14 pulgadas al frente y 13.2 detrás. Su aceleración es espectacular, de esas que pegan al conductor al asiento mientras no suelte el acelerador. El sistema de frenos y dirección funcionan en excelente armonía, ayudando al piloto a mantener un efectivo control de esta máquina. La transmisión es muy precisa y facil de operar, y no duda al engranar en la marcha que uno le indica.
Mi veredicto: Un auto muy divertido de conducir, ya sea por la ciudad o en el circuito. Si está pensando comprar un Ferrari o algún otro super-auto, le recomiendo darle una vuelta al GT... si encuentra alguno, ya que estos fueron producidos en un numero muy limitado durante el 2005 y 2006.