PortadaCritica


 



  Crítica
  Sinopsis
  Biografías
  Personajes
  Trailer
  Más Cine
  Galería
  Foros
  Web Oficial
  Votación




  CRÍTICA

Tributo a Stanley Kubrick

Por Bárbara Martos



© Warner Brothers
A.I. (Artificial Intelligence) es una historia de amor filial, una profecía y un cuento de hadas (Pinocho para ser más exactos), con un tinte de ciencia-ficción, pero además representa la colaboración y la colisión entre dos maestros del cine: Stanley Kubrick, que estuvo más de quince años implicado en este proyecto, basado en el relato de futurista de Brian Aldiss Super-Toys Last All Summer Long, y Steven Spielberg, a quien Kubrick pidió que dirigiese el filme, antes de su muerte en 1999. Kubrick siempre pensó que la persona más adecuada para el proyecto era Spielberg, por su sensibilidad a la hora de trabajar con niños y la admiración que sentía por el éxito entre el público de sus películas.

En un futuro no muy lejano, el matrimonio Swinton que tiene un hijo en coma, decide adoptar al primer niño robot creado para amar. David (Haley Joel Osment) es el triunfo cibernético de un destacado científico, el profesor Hobby (William Hurt) cuya gran ambición no le permite ver que el amor también puede romper el corazón del niño-juguete. Como bien dice una de sus alumnas, ¿qué pasa cuando el amor de ese robot no es correspondido? Monica Swinton (Frances O'Connor) tarda un poco en digerir la llegada del intruso a su casa, pero ¿qué madre no estaría encantada de que su pequeño le dijese constantemente cuánto la quiere?
El problema surge cuando el verdadero hijo de carne y hueso vuelve a casa: David es dejado de lado como un viejo e inútil juguete. Pero eso no es todo, el pequeño meca (robot mecánico) será abandonado en un bosque por su madre adoptiva. Allí es donde David entabla amistad con otro meca, Gigoló Joe (Jude Law), una máquina que da placer.
Acompañado por su oso de peluche Teddy, David, el niño robot, va a luchar hasta el final por conseguir su sueño: ser real, para que su mami le quiera. Es una máquina que aspira a tener conciencia y emociones. La calidad de la interpretación de Haley Joel Osment es asombrosa, pues a sus trece años lleva a sus espaldas todo el peso de la película como un verdadero profesional. En casi todas las escenas Osment es capaz de transmitir a la audiencia todo el cariño y el amor que él necesita. ¿Ganará con esta actuación el Oscar que no ganó con The Sixth Sense?









Foros Mail Correo