amor
Trucos sexuales de las chicas malas
Los hombres quieren que traspases los límites en la cama, así que usa estas movidas osadas para enloquecer al tuyo.
Las chicas malas son legendarias. A los hombres que han estado con ellas prácticamente les tiemblan las rodillas cuando hablan de la experiencia. Quizás tú estás pensando ahora: “¿Quién, yo... chica mala?” Pero cualquier mujer puede despertar la diablita que lleva dentro ¡y pasar un buen rato haciéndolo! La maldad en la cama tiene que ver con una actitud osada, no con cuánta experiencia sexual tienes ni si usas un látigo o no. “Los hombres enloquecen cuando las mujeres son desenfrenadas, desinhibidas, rompen las reglas y piden lo que quieren”, dice Barbara Keesling, autora de The Good Girl’s Guide to Bad Girl Sex (Guía para que las buenas tengan sexo como las malas). Así que resumimos las cualidades que hacen particularmente atractivas a estas mujeres y te damos ideas para que las uses y las disfrutes.
Aunque probablemente estés dispuesta a conocer la chica mala que llevas dentro, quizás no sepas por dónde empezar. Si crees que puedes aguantar el calor, pon a prueba alguno de estos retos para ser muy, pero muy malvada.
RETO: Esta noche, sé la jefa en la cama
Una mujer diabólicamente traviesa
sabe cómo explotar el poder que ejerce
sobre los hombres. Dile a tu chico
que se acueste en la cama, y emplea
unas esposas, bufandas, pañuelos o
corbatas para amarrarle las dos manos
juntas, de forma que no pueda tocarte.
(Si no quieres utilizar ninguno de esos
objetos o prendas, simplemente agárrale
las manos sobre su cabeza).
Después “querrás torturarlo haciéndole
cosquillas”, dice la experta Candida
Royalle, autora de How to Tell a
Naked Man What to Do (Cómo decirle
a un hombre desnudo qué hacer).
“Lentamente ve besándole el torso y,
cuando llegues a su pelvis, regresa a sus
oídos y cuello”. Mientras lo vas tentando
y él se esfuerza por tocarte, pregúntale
por qué te desea tanto y explícale
que no lo dejarás libre hasta que te
convenza. Una vez que te haya convencido,
suéltale las manos, voltéate y déjalo
tomar el poder. Con tanta provocación
erótica, será cuestión de ajustar
la bomba orgásmica que ya está al explotar
en tu cuerpo... y oírle decir lo hot
que eres intensificará la experiencia.
RETO: Invéntate y ponte
un travieso disfraz
Para darle más intensidad a tus sesiones
carnales, a veces lo único que necesitas
es interpretar el papel de
femme fatale. “Una forma en que las mujeres
pueden desplegar su sexualidad es
representando los diferentes aspectos
de su personalidad erótica”, explica
Jamye Waxman, autora de Getting Off
(Soltándolo). Si te sientes juguetonamente
coqueta, ponte un conjunto de
ropa interior blanca, o una camisola
rosada, y sube tu cabello en una colita...
o ponte una mini de cuadros estilo
colegiala con una camisa que muestre
tu ombligo. Para ser una seductora
XXX, elige alguna pieza roja o negra de
encaje o malla, y píntate los labios y
uñas de rojo. “La ropa no sólo ayuda a estar en situación, sino que también
excita visualmente a tu chico y lo inspira”,
agrega Waxman.
Pararte frente a él con tu disfraz puede
ser suficiente, pero una frase tentadora
también ayudará muchísimo.
Cuando jueges a la inocente, dile que
es tu primera vez y pregúntale qué
debes hacer. Como seductora, susúrrale
cómo y en qué lugares lo tocarás.
RETO: Háblale sucio
Los gemidos y gritos son buenos, pero
es el diálogo explícito el que pone el
sello triple X en tus sesiones sexuales.
“Hablarle sucio intensifica la experiencia,
los hace estar presentes y los excita
más”, dice Royalle. “Además, a ellos les
gusta que le digan qué hacer en la cama
porque así podrán hacerlo mejor”.
Primero, dile lo bien que te sientes.
(¿Te comieron la lengua los ratones?
Prueba estas líneas que no fallan: “Te
siento tan/me haces sentir tan [adjetivo]”;
“Me encanta cuando me [verbo]
mi [parte del cuerpo]”). Después de
eso estarás lista para mostrarle lo que
te arrebata con una frase como: “Oh,
así, así... Necesitaba tu [nombre] en mi
[parte del cuerpo] como ahora”.
RETO: Contémplense
mientras tienen sexo
La seguridad corporal y la curiosidad
carnal identifican a una diosa sexual,
y ambos rasgos son puestos a prueba
cuando filman un video sexual. “Verse
en pleno acto será casi como mirar
a escondidas en su propia habitación”, explica Royalle. “Se siente como
algo tabú. Además, verás cómo tu
pareja responde y cómo te ves tú
cuando te estás entregando”. Si te
inquieta que la cinta caiga en las manos
equivocadas, olvida la grabación
y conecta la cámara de video directamente
al televisor del cuarto y —sin
grabar—mírense mientras lo hacen.
Como la posición misionera no se
hizo para la TV, colócate en una pose
atrevida mientras miras a la cámara. El
estilo perrito puede ayudarte a ver su
acción, y la mujer arriba te permitirá
apreciar cómo te mueves tú. No olviden
algunas tomas teniendo sexo oral
para que vean el efecto orgásmico que
cada uno tiene sobre el otro.
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Cosmo/Jennifer Benjamín


