Mueres
La nueva mamá se va de parranda
Después de nueve meses de embarazo, hay mujeres dispuestas a recuperar el tiempo perdido. Cosmo exploró si esto es bueno para madres e hijos.
Cuando Britney Spears empezó a reaparecer noche tras noche en los clubes nocturnos, los periodistas la fustigaron por no quedarse en casa cuidando a sus hijos, sobre todo a su nuevo bebito, Sean Preston, que entonces tenía 15 meses.
Pero Brit no es la única famosa a la que han criticado por salir a parrandear. El baterista Travis Barker arremetió contra su ex esposa, Shanna Moakler, en su página Web, por irse de rumba mientras él y la niñera cuidaban a los niños. Y Pam Anderson tuvo que defenderse cuando Kid Rock la acusó de dejar a los hijos con él mientras ella disfrutaba de la vida nocturna.
¿Es que las madres no merecen un descanso? Los expertos dicen que sí, pero sugieren que esperen un poco. “El bebé pasa 40 semanas en el vientre de la madre antes de llegar al mundo”, dice Kerry Lewis, director de medicina materna y fetal en el Hospital de la Universidad Howard. “La madre es la única persona que él conoce, y necesita de su presencia para una transición feliz”.
“Además de los cuidados básicos, esa atención casi constante de la madre es decisiva para que el niño desarrolle confianza”, señala la Dra. Suzanne Dixon, profesora de pediatría en la Universidad de Washington y editora del Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics. “Otras personas pueden ocuparse del bebé, pero por lo general es preferible que sea la madre, por estar biológicamente conectada con el recién nacido”, añade el doctor William Sears, coautor de The Baby Book (El libro del bebé).
Después de los tres meses, el niño está más adaptado a su ambiente, y la madre al fin puede dedicarse un tiempo; por ejemplo, saliendo una noche a la semana a divertirse. “Una vez establecido ese lazo inicial, puedes relajarte un poco”, explica Ross Thompson, profesora de sicología en la Universidad de California, en Davis, quien investiga el desarrollo tiga el desarrollo infantil y las relaciones entre padres e hijos. Por supuesto que tienes que seguir criando y protegiendo a tu hijo, pero puedes tomarte algunos recesos.
Una advertencia: “Entre los 8 y los 18 meses, y a veces un poco antes, los niños experimentan la llamada ansiedad de separación cuando la mamá se aleja”, observa la Dra. Dixon. Tu presencia es muy importante para él, aun cuando seas una madre que no trabaja y siempre está en casa. “Estos bebés requieren pasar más tiempo con sus mamás porque han crecido dependiendo de su atención constante”, explica el Dr. Sears. “Ellos hasta pueden experimentar síntomas físicos cuando se separan de la madre”.
Ninguna mamá debe estar pegada a su hijo todo el tiempo. “El bebé necesita una madre positiva y relajada”, comenta la sicoterapeuta Alyson Schafer, autora de Breaking the Good Mom Myth (Rompiendo el mito de la buena madre). “Salir con tus amigos te permitirá ese respiro que tanto necesitas”.
Cosmo/Molly Triffin




