Motivos para creer o no en las posibilidades de Armstrong en el Tour
3/7/2009 - 17:29(GMT)El mundo del ciclismo se pregunta por las posibilidades del estadounidense Lance Armstrong, siete veces campeón del tour de Francia, en la edición de 2009 de la 'Grande Boucle', donde teóricamente tendrá como jefe de filas en el Astana al español Alberto Contador.
Estas son las razones para creer o no en el texano antes de la prueba:
- Tres años de parón:
Si bien ha practicado deporte (maratón) durante su retirada, el estadounidense ha abandonado la competición de élite. Volver al más alto nivel tras una interrupción así es algo complicado, sobre todo en un breve espacio de tiempo, ya que Armstrong anunció su intención de volver al pelotón profesional a finales del verano (boreal) de 2008.
- Una edad elevada para un ciclista:
El palmarés del Tour da testimonio de ello desde 1903: no hay ningún corredor que haya ganado con 37 años o más. El más 'viejo' es Firmin Lambot, un belga que conquistó la ronda francesa en 1922, con 36 años. En 2008, el español Carlos Sastre cumplió 33 años unas semanas antes de su éxito vestido de amarillo en la llegada a los Campos Elíseos de París.
- Una temporada con dificultades:
Al contrario que en sus años de gloria y aplastante dominio, Armstrong ha tenido que superar varias dificultades en su preparación del Tour. Tras su fractura de clavícula en marzo, rebajó sus ambiciones en el Giro de Italia, donde finalizó duodécimo. En junio, participó en una carrera en California frente a corredores poco conocidos.
- Una nueva percepción del riesgo:
Tras dos caídas (Vuelta a Castilla y León, Giro de Italia) y las quejas al inicio del Giro, parece claro que el estadounidense está más nervioso que en sus mejores años. Con la edad, recuerdan los expertos, se suele ser más sensible a los riesgos y Armstrong podría no haber escapado a esta regla no escrita.
- Adversarios más combativos:
Sus principales rivales de antes no figuran en el pelotón del Tour-2009. La competencia es nueva y tiene nombres como Alberto Contador, Andy Schleck, Carlos Sastre, Cadel Evans o Denis Menchov. Su característica común es la combatividad y la falta de complejos.
- Una mentalidad excepcional:
Tras ser competidor de élite en la adolescencia (triatlón), Armstrong tiene mentalidad deportiva. Fue criado por su madre, Linda, que le sirvió de ejemplo. El heptacampeón del Tour dice "amar el sufrimiento" en la bicicleta, lo cual puede ayudarle en los momentos más delicados.
- El arte de la preparación:
Se aprende a ganar, repiten los especialistas en el deporte. Armstrong lo ha demostrado durante siete años y conoce todos los parámetros del éxito: tanto físicos como psicológicos, dentro y fuera de la carrera. Es un maestro de las emociones y es inteligente, no comete dos veces el mismo error.
- Un equipo de primer nivel:
La presencia a su lado de Contador, favorito para el triunfo final, es más una ventaja que un obstáculo. Aunque el español haya sido designado oficialmente como jefe de filas, las miradas también se centrarán en el texano. Otros dos integrantes de Astana, Levi Leipheimer y Andreas Kloden, también conocen qué es subirse al podio final del Tour.
- Una autoridad evidente:
Armstrong, gracias a su personalidad y su palmarés, es una autoridad entre los corredores, equipos, directivos y medios especializados. Con un fuerte carácter, contactos con los poderosos y una larga experiencia, sabe moverse en este deporte con paso firme. Tiene el poder propio de lo que es: una estrella mundial.
Terra/AFP



