Apuestas y resultados amañados, una viejo vicio del calcio
11/05/2004 - 16:46(GMT)
Roma, 11 may (EFE)- El escándalo de las apuestas clandestinas
vinculadas al "arreglo" de resultados de partidos de fútbol, puesto
hoy al descubierto, no es nuevo en Italia, donde se recuerdan hechos
clamorosos como el que le valió el descenso a Milán y Lazio en 1980.
Calificada como una las páginas más negras de la historia del
calcio, la fechada en 1980 llevó a la detención de 11 jugadores de
seis importantes equipos, junto con el entonces presidente del
Milán, Felice Colombo, por amañar los partidos.
Los implicados fueron absueltos a los pocos meses, pero el
proceso supuso un fuerte golpe para el deporte rey en Italia y llevó
al descenso del Milán y el Lazio de Primera a Segunda División.
Sólo seis años más tarde, en 1986, fue desmantelado un centro de
apuestas clandestinas en Nápoles con el que estaban relacionados
doce clubes y más de sesenta jugadores, un caso que se resolvió con
una penalización de puntos a varios equipos, como Perugia y Fogia,
en la temporada siguiente.
En la década de los 90 los escándalos bajaron de tono pero no
terminaron, con la descalificación en 1992 de dos dirigentes del
Licata (entonces Segunda División) por trucar un partido con el
Chieti, y un año más tarde la sanción con la sustracción de puntos a
los equipos Taranto y Pescara por el mismo motivo.
El último episodio se produjo hace tres años en relación con un
enfrentamiento entre el Atalanta y el Pistoiese, de segunda
división, que acabó sólo con condenas por no haber denunciado el
caso.
Pero la corrupción de jugadores y directivos para amañar partidos
y ganar así apuestas no es cosa sólo de los tiempos recientes, sino
que se remonta a las etapas épicas del calcio.
Ya en 1926 causó un gran impacto el caso de Luigi Allemandi,
jugador del Juventus acusado de apañar un derby con el Torino, al
que al final la denuncia le costó el título. EFE
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