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FUTBOL-EUROCOPA/ITALIA

Los calcetines de la discordia dividen al grupo italiano

15/06/2004 - 15:14(GMT)

Lisboa, 15 jun. (EFE)- La selección de Italia parece no vivir en armonía y a las declaraciones de la pasada semana en Portugal de algunos suplentes quejándose de su condición, ahora une, tras el empate contra Dinamarca (0-0), la disparidad de criterios sobre el ya denominado "caso calcetines".

Así, mientras unos, especialmente Francesco Totti, se ha quejado abiertamente de los daños producidos en sus pies por los calcetines del uniforme oficial y botas del patrocinador personal, otros consideran las quejas como meras excusas para, prácticamente, tapar lo que ha sido una mala prestación.

Tras las declaraciones ayer de Totti, quejándose de las botas y los calcetines, hoy su compañero romanista Christian Panucci también ha confesado que los calcetines del uniforme de la selección le produjeron "ampollas".

"¿Los calcetines?, ayer para mí fueron un problema. A la conclusión del encuentro tenía ampollas, especialmente bajo los talones. Es la primera vez que me pasa. La culpa es el hilo, demasiado duro, con los que están hechos", ha comentado Panucci.

La respuesta a las quejas del dúo romanista no se ha hecho esperar. Y han sido, precisamente, dos milanistas, el defensa Alessandro Nesta, que junto al meta Gianluigi Buffon fue el mejor de la selección italiana ante Dinamarca, y el centrocampista Ivan Gennaro Gattuso, los encargados de contestarle señalando que no hay que sacar "excusas ridículas".

"No hablemos de estas cosas, nada de excusas similares. De otra forma, caeremos en el ridículo. Totti habrá tenido problemas porque tendrá los pies más sensibles que los míos. La verdad es que él es tan bueno que cuando está bien podría jugar incluso descalzo", ha afirmado Nesta.

Gattuso no sólo ha ido por la misma línea que Nesta, sino que incluso ha sido más tajante: "No hacerme reír con esta historia de los calcetines. Los kenianos corren cientos de kilómetros con los pies descalzos ...".

"También yo debía calzarme botas nuevas, además de la misma marca que Totti. Puestos, el pie estaba contrahecho, por lo que me las quité, las metí en la bolsa y calcé las viejas. Olvidemos esas cosas, tenemos un centenar de botas para utilizar. Para mí esas cuestiones son todas meras tonterías", ha añadido Gattuso, que desde luego si por algo se distingue es por la gran cantidad de kilómetros que recorre durante un partido.

Está claro que el ambiente dentro de la selección italiana, al menos por lo que se vislumbra desde fuera, no se está distinguiendo por la armonía que los jugadores la pasada semana afirmaban tener y que dio lugar a que el capitán Fabio Cannavaro, en nombre de sus compañeros, se quejara abiertamente del trato recibido por los medios informativos, dejando entrever la posibilidad de un "silencio de prensa".

No en vano, cabe recordar que ya antes de viajar a Portugal el teórico tercer meta, Angelo Peruzzi, estuvo muy cerca de no ir, al considerarse casi "engañado" por la incumplida promesa del seleccionador, Giovanni Trapattoni, de hacerle jugar en el amistoso contra Túnez, que finalmente no jugó.

Ya en Portugal llegaron las declaraciones de Gattuso y de Stefano Fiore, afirmando que no se sentían ni consideraban suplentes. Y, de momento, por deseo propio, no ha querido hablar ante la prensa el joven díscolo Antonio Cassano, que se distingue tanto por la calidad de su juego como por sus reacciones fuera de los terrenos de juego cuando no van las cosas como desea. EFE.

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Terra/EFE

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