Costa Rica se despide del Mundial Sub-17 con duro revés ante Burkina Faso
31/10/2009 - 23:29(GMT)Costa Rica, con serias deficiencias, quedó eliminada en la fase de grupos del Mundial Sub-17 de fútbol de Nigeria después de caer 4-1 ante Burkina Faso, que logró el pase a octavos de final como segundo de la llave D, este sábado en Enugu.
Los costarricenses, que habían caído ante Turquía en la segunda fecha por idéntico resultado, finalizaron como colistas, con un único punto, el conseguido en el debut frente a los neozelandeses (1-1).
Los turcos, que empataron a uno con los 'kiwis', comandan la clasificación con siete puntos, seguidos por los burkineses (4), mientras que el único representante de Oceanía fue tercero, con tres unidades, y consiguió por primera vez en su historia superar la ronda de grupos.
Con un fútbol valiente y más acertado que el de los dos anteriores compromisos, los africanos se adelantaron con total merecimiento en la primera mitad, por medio del habilidoso Zidane Zoungrana (minuto 12) y Abdoulaye Ibrango (38).
En la segunda parte, Louckmane Ouedtraogo aprovechó una nueva descoordinación de la zaga rival para firmar el tercero (82), aunque el volante del Saprissa Juan Golobio maquilló el revés en el 85. Con todo decidido, Bertrand Traoré puso el cuarto y definitivo en el 89.
El partido se complicó mucho para los centroamericanos en el inicio de la primera mitad, ya que al tanto de Zoungrana, que aprovechó un error de la zaga rival para irse por velocidad y batir a Mauricio Vargas, se sumó la expulsión de Adrián Mora (13) en la siguiente jugada.
"Nos costó mucho jugar con un hombre menos, aunque creo que los muchachos se adaptaron bien. Intentamos desplegar un fútbol ofensivo, pero el rival tiene un equipo excelente", explicó el técnico de la 'Sele', Juan Diego Quesada.
Con ese panorama favorable, los burkineses pudieron aprovechar para imponer su dominio y tuvieron un encuentro plácido, con Joel Campbell como único motivo de preocupación, hasta que Ibrango recibió un balón de oro en el área y consiguió el segundo con un disparo raso cruzado.
En la segunda parte, los 'ticos' acusaron el esfuerzo y no pudieron darle la vuelta a la situación, con un fútbol gris y carente de ambición, una constante a lo largo de los tres choques y que ha pasado la cara factura de la eliminación en un grupo que parecía propicio para sus intereses.
"Para los costarricenses ha sido un partido difícil, porque, después de disfrutar únicamente de dos días de descanso, han tenido que jugar con un hombre menos. Dadas las circunstancias, creo que lo han hecho muy bien", destacó el preparador de los africanos, el alemán Rainer Willfeld.
La historia se repitió y Costa Rica se despidió de un Mundial Sub-17 ante Burkina Faso, como ya ocurriera en Trinidad y Tobago-2001, cuando los africanos le superaron en cuartos de final (2-0). En aquella ocasión, como en Nigeria, Quesada era el entrenador de las promesas nacionales.
Pero esta vez el adiós no se produce en la antepenúltima fase, sino en la ronda inicial, lo que supone un golpe duro, ya que el equipo sólo se había ido sin ganar un choque de esta competición en dos ocasiones (China-1985 y Egipto-1997).
La gran decepción de la Sub-17 costarricense contrasta con la sensacional actuación de su homóloga Sub-20 en el Mundial disputado recientemente en Egipto, donde el equipo llegó a las semifinales y fue la 'revelación' del torneo.
Terra/AFP



