Hugo Sánchez contagió a los Pumas en lo mejor del 2004
Como si fueran poco sus cinco "Pichichis" en España, Hugo Sánchez contagió con su mentalidad a los Pumas de la UNAM y los condujo al bicampeonato para firmar sus dos primeros títulos como técnico, en lo mejor del fútbol mexicano en el 2004.
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Con la misma actitud de vencedor de siempre, la misma manía de
exaltar su egocentrismo y un trato exquisito a los jugadores, Hugo
hizo creer a los universitarios que eran el mejor club del país; los
jugadores lo asumieron y convirtieron el deseo en verdad.
Pumas venció a las Chivas de Guadalajara en serie de penaltis en
la final del Clausura'04 y derrotó 3-1 a los Rayados de Monterrey en
la del Apertura'04 en un éxito que no fue sólo de Sánchez, pero le
sirvió al entrenador para promoverse como candidato a técnico del
Real Madrid, equipo en el que anotó 164 goles entre 1985 y 1992.
Gracias a la bonanza económica que disfruta, el fútbol mexicano
contó este año con jugadores de gran calidad como los argentinos
Claudio "Piojo" López, fichado por las Aguilas del América, César
Delgado y Luciano Figueroa, campeones olímpicos que jugaron con el
Cruz Azul, y el brasileño Djalminha, del América.
Ganaron buenos sueldos, pero no fueron los mejores anotadores del
año, lista encabezada por el brasileño Robert de Pinho, del Atlas,
con 27 goles, cuatro más que el paraguayo José Cardozo, del Toluca.
En la segunda parte del año, la liga de México se redujo de 20 a
18 equipos, una iniciativa insuficiente en el intento de concentrar
la calidad, aún dispersa en demasiados equipos.
Aunque fuera del país es cuestionado el octavo lugar de México en
la lista mundial, los clubes del país convencieron en la Copa
Libertadores, especialmente el Santos Laguna, eliminado en serie de
penaltis por el River Plate en una serie de octavos de final en la
que el árbitro mandó a repetir un penal y así decidió el tope.
Las Aguilas del América también llegaron a octavos y perdieron
con el Sao Caetano; después jugadores y aficionados del América
atacaron a los brasileños y causaron daños en una marcada actitud
antideportiva al no reconocer la superioridad del rival.
Esa indisciplina fue un reflejo de otras en una liga en la que el
medio tiempo dura hasta que los equipos decidan regresar a la
cancha, los jugadores suelen ofender a los oficiales y los técnicos
los desacreditan culpándolos cuando pierden, pero callados si ganan.
A diferencia de lo hecho en la Libertadores, en la Copa de
campeones de Concacaf, los mexicanos mostraron desinterés y
terminaron eliminados por el Saprissa de Costa Rica; el Pachuca, en
cuartos de final, y el Monterrey, en la semifinal.
La mala organización de los torneos perjudicó a varios clubes,
especialmente en el Clausura'04, cuya liguilla transcurrió en
coincidencia con las eliminatorias mundialistas de América del Sur,
y eso obligó a varios equipos a quedarse sin sus mejores hombres.
En el Apertura, la liga sí se detuvo cuando los equipos cedieron
jugadores, pero entonces aparecieron las fechas dobles y con ellas
el exceso de encuentros en pocos días, algo igual negativo.
El año terminó con un golpe publicitario, del club Celaya de
segunda división, que anunció a una mujer, la delantera Maribel
Domínguez, para reforzar al conjunto; la idea captó el interés de
los medios y sirvió para seguir hablando de fútbol cuando las
noticias empezaron a escasear por el fin de año.
Fue un año bueno, dicen los dueños de equipos que miden el éxito
de acuerdo con las ganancias; en lo Deportivo, la bonanza mantuvo en
la mediocridad a muchos jugadores que siguieron posponiendo el sueño
de ir a Europa para ser como Hugo Sánchez, todo porque, según ellos,
los sueños cuestan caros en estos tiempos.
Terra/EFE


