La leyenda del Torino llega al cine
El mito del "Grande Torino", el equipo turinés de fútbol que en los años 40 pasaba por ser el mejor del mundo y que falleció en el trágico accidente aéreo de 1949, a su vuelta de un partido amistoso disputado en Lisboa, llega a las pantallas cinematográficas con el estreno de "Ahora y para siempre".
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La película, cuyo título original en italiano es "Ora e per
sempre", que será estrenada dentro de diez días en varias salas de
cine, desea remarcar la importancia del recuerdo, de los valores y
del mito de un equipo que parecía imbatible y que se convirtió el
leyenda tras su triste final.
El "Grande Torino", capitaneado por Valentino Mazzola (padre de
Sandro Mazzola, uno de los jugadores de mayor renombre en la
historia del fútbol italiano), era un equipo casi invencible en la
década de los 40: dominaba en Italia (cinco Ligas consecutivas
conquistadas) y se adjudicaba prácticamente cuantos partidos
amistosos internacionales disputaba (entonces no existían las
competiciones europeas).
No en vano, el 11 de mayo de 1948, el entonces seleccionador
nacional italiano de fútbol, Vittorio Pozzo, convocó a diez
jugadores del Torino para el partido contra la potente Hungría, a la
que se derrotó.
Pero el 3 de mayo de 1949 llegó para el "Grande Torino" su último
partido. Fue en Lisboa, adonde voló el equipo torinista para
disputar un amistoso con el Benfica, cuyo capitán era gran amigo de
Valentino Mazzola y deseaba disputar ante el conjunto italiano el
encuentro homenaje de su adiós al fútbol.
Al día siguiente, la plantilla y dirigentes del Torino volvieron
a Turín, en el que fue su último viaje. A las 17.05 hora local, el
el trimotor "FIAT N.212" de las entonces denominadas "Aviolineas
Italianas", debido a la densa niebla, se estrelló mientras comenzaba
el aterrizaje contra los muros del jardín de la Basílica de Superga,
en las inmediaciones del aeropuerto turinés.
Las treinta y una personas que estaban en el avión fallecieron al
instante. Desde ese día, la Basílica de Superga, donde actualmente
se encuentran restos del avión, una placa con los nombres de los
fallecidos y una lápida, se convirtió en un lugar de peregrinación
para los aficionados del fútbol, en particular para los torinistas.
El film, a punto de salir no es en sí una crónica de los triunfos
del equipo del Torino (actualmente en la Segunda división italiana)
que capitaneó Valentino Mazzola; sino que transcurre en dos
distintos periodos: en la vigilia del fatídico 4 de mayo de 1949, y
en la ciudad de Turín de nuestros días.
El nexo de unión de ambos periodos es la historia de uno de los
aficionados "santo y seña" del Torino: Oreste Bolmida, que con su
trombón incitaba a los jugadores del equipo "grana" desde las gradas
del estadio "Filadelfia", antigua sede del club y actualmente casi
en estado de ruina.
La búsqueda de la mítica -para los seguidores torinistas- tromba
en la presente Turín, lleva a los espectadores desde los años de la
postguerra a los actuales.
Una historia donde destaca la importancia que los éxitos
deportivos tuvieron para una sociedad que vivía crisis y miseria
tras una II Guerra Mundial que dejó sufrimiento y desastres. Pero
que se apaciguaban e, incluso, se resarcía con triunfos como, en
este caso, los del "Grande Torino".
Terra/EFE


