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VUELTA A ESPAÑA

Van Heeswijk ganó la séptima etapa de la vuelta a España

El holandés Max Van Heeswijk, del Discovery Channel, volvió a levantar los brazos en la Vuelta a España después de ocho años, al imponerse al esprint en la séptima etapa disputada entre Teruel y la localidad castellonense de Vinarós, con un recorrido de 212,5 kilómetros que dejaron las cosas como estaban con Roberto Heras como jersey amarillo.

gettyimages - Max van Heeswijk Max van Heeswijk
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02/AGO/05- Van Heeswijk, el mejor velocista del conjunto americano, sacó petróleo de un sprint desordenado en el que no se encontraban los principales "guepardos".

Petacchi tuvo la mala suerte de pinchar a 7 kilómetros de meta y quedó fuera de combate, Boonen no ha cogido aún la onda y Zabel parece que ha perdido su pujanza de antaño. Con este decorado, ocho años después de su triunfo en Madrid, el holandés se reencontró con la victoria en la Vuelta a España.

El corredor del Discovery, de 32 años, marcó un tiempo de 5h.21.21, a una media de 39,676 kms/hora. Relegó a Zabel a la segunda plaza y al italiano Alberto Ongarato (Liquigas) a la tercera. "Me vi en cabeza a falta de 500 metros, quedaba mucho, pero decidir tirar hacia delante", explicó el pedalista holandés.

La general no cambió del orden en una jornada de recorrido "pestoso", salpicado con 4 puertos de tercera hasta la mitad del recorrido. El líder, Roberto Heras salvó la papeleta sin demasiado desgaste, con un equipo siempre atento y que en todo momento mantuvo a raya a los aventureros del día, que no faltaron a la cita. El bejarano se permitió la "frivolité" de ampliar la ventaja 6 segundos por la bonificación del esprint intermedio de Montero.

Su duelo con Menchov continúa con el ruso a 12 segundos. Carlos Sastre, guardó la tercera plaza a 1.01 minutos. Los favoritos se han citado para la contrarreloj del domingo en Lloret de Mar, mientras, que se exhiban los esprinters.

Pocos esperaban un tramo de carretera estrecha entre naranjos sembrada de peligrosas curvas de 90 grados que iba a marcar el desarrollo final. El campeón olímpico Paolo Bettini se fue como una moto a 9 kms de la llegada, pero sin suerte porque se dio una circunstancia clave. Petacchi había pinchado.

De inmediato el T-Mobile de Zabel y el Davitamon Lotto de Steels y Van Bon, se frotaron las manos e impusieron el desenfreno en cabeza. Bettini fue devorado en las calles de Vinarós y en la recta se organizó un verdadero delirio a toda máquina. Nombres nuevos optaban a la gloria.

A escaso medio kilómetro para la pancarta de llegada salió como un misil Van Heeswijk, precipitado, pero con decisión y valentía por toneladas. Aguantó la embestida de todos y recordó el consejo del maestro: "Lucha hasta el final". Y así, el holandés nacido en Bélgica siguió su idilio con España y la Vuelta. Ocho años después.

La octava etapa unirá Tarragona y Lloret de Mar a través de 189 kms y una sola dificultad, el Puerto de El Ordal (3a), en el km 65. Será la víspera de la contrarreloj de Lloret, por lo tanto los favoritos se dedicarán a guardar fuerzas y los velocistas y aventureros tomarán la palabra ante una buena oportunidad.

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