> Deportes

Fútbol Argentino

Colón venció con lo justo a Quilmes

Pese a sufrir altibajos a lo largo de los 90 minutos, Colón se quedó con tres puntos de suma importancia al vencer en Santa Fe a Quilmes por 1-0, triunfo que le permitió alcanzar a Estudiantes de La Plata en la cima de la tabla de posiciones.

 - Esteban  Fuertes Esteban Fuertes


04/FEB/06- Cuando parecía que el encuentro estaba condenado a finalizar igualado cero a cerio, apareció la estirpe goleadora de Esteban Fuertes quien, a nueve minutos del final, con un bombazo le dio la victoria a su equipo.

En el comienzo pintó para partidazo, pero de a poco el trámite se fue desluciendo a tal punto que el final de la primera etapa terminó siendo anodino.

Lo mejor se vio durante el primer cuarto de hora, cuando Colón, gracias al manejo del colombiano Giovanni Hernández, manejó pelota y terreno, manteniendo la iniciativa ante un rival que se refugió en el fondo.

Recién en el cierre de la etapa, Colón reaccionó y volvió a inquietar a Ramírez con una media vuelta de Denis que el guardavalla sacó al córner, aunque sin esforzarse en demasía.

Quilmes se replegó y apostó a alguna contra aislada que no llegó hasta el silbato con el que Saúl Laverni dio por finalizado el segmento inicial.

En el complemento los dos salieron a ganarlo, cada cual con sus armas. Quilmes tuvo una oportunidad para liquidarlo de movida, pero Marió Turdó no pudo con Tombolini.

Sin embargo, siguió siendo algo más Colón, que, poco a poco, fue arrinconando a Quilmes en su área, pero ahí se le acabaron las ideas al rojinegro.

No obstante, generó un par de situaciones frente a Ramírez y por eso Quilmes volvió a su esquema original: se replegó y apostó al contragolpe. El empate le sentaba bien. Y todo parecía indicar que iba a salirse con la suya. Colón ponía el corazón, pero no tenía orden y el encuentro se encaminaba hacia un opaco 0-0.

Pero a nueve minutos del final apareció en escena Esteban Fuertes. Capturó un rebote en el borde del área, dejó en el camino a Juan José Serrizuela y sacó un sablazo que dejó parado a Ramírez.

Ahí cambiaron los roles. Colón dejó pasar los minutos y Quilmes fue una y otra vez, pero se acordó tarde. Tuvo su chance de empatar sobre el epílogo, cuando Tombolini, en forma espectacular, le tapó un cabezazo a Leandro Desábato, pero terminó con las manos vacías.

Fue un triunfo más transpirado que lucido, pero poco le importó eso a los 18 mil hinchas sabaleros que despidieron al equipo con una ovación. No era para menos, la punta estaba en sus manos.

subir

Terra/Terra Argentina

imprimir  enviar