Mickey Lolich ¡Tres juegos completos en SM!
Por Jesús Alberto Rubio
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Empero, un gratísimo ejemplo lo es hoy Kenny Rogers: ¡Fácil hubiera lanzado los 9 innings ante los Cardenales!; pero, ya sabe, el béisbol tiene un lugar especial para los “apaga-fuegos”, como Todd Jones.
Pero, lo hecho por el veterano de 43 años, ¡nuestros respetos!
Bueno, a propósito del actual clásico otoñal le diré que Mickey Lolich, un héroe eterno de los Tigres de Detroit, ha sido el último en ganar ¡tres juegos completos!
Después de Lolich, Randy Johnson fue el más reciente triunfador de tres partidos en estos clásicos, con Arizona en el 2001... pero no completos.
Por una u otra razón, lo cierto es que para el aficionado común, el nombre de Mickey Lolich quizá no le diga nada entre grandes personalidades-estrellas del montículo de la Gran Carpa.
Sin embargo, Lolich, quien ahora divide su residencia entre Michigan y su natal Portland, Oregon, tiene el récord para un lanzador zurdo en la historia de la Liga Americana con más ponches –2,679– una marca vigente desde hace más de tres décadas.
Un héroe en el 68
Seguramente su momento más inolvidable fue el haberle ganado en el Bush Stadium el duelo a Bob Gibson en el séptimo juego de la Serie Mundial de 1968.
Y fue contra el pronóstico, porque Gibson a pesar de ser el pítcher más dominante de su época y quien en esa confrontación otoñal se veía impresionante, Lolich se alzó con su tercera victoria ¡con tan solo dos días de descanso! llevando con su pitcheo a la coronación a los Tigres. Obviamente fue el JMV.
Sin duda, fue la máxima figura otoñal porque en ese clásico ¡lanzó tres juegos completos!, acumuló un excelentísimo 1.67 de efectividad y abanicó en la serie a 21.
Gibson, recuerde, fue también la gran estrella de los clásicos del 64 ganado por Cardenales al vencer dos veces a Yankees; el 67 ante Boston con tres triunfos venciendo en el séptimo a Jim Lonborg y en ese 68 estuvo a punto de repetir la historia… de no haber sido por Lolich.
Gibson, en el primer choque, había establecido marca de abanicados con 17, dejando atrás los 15 de Sandy Koufax cuando derrotó en el juego inaugural del clásico del 63 de Dodgers ante Yankees. Al terminar la serie, dejaría para la historia el récord de un total de 35, superando sus 31 de un año antes.
Pero, esa vez, la historia se escribió a favor de Lolich:
Un error de Cort Flood…
Fue un duelazo. Iban 0-0 en los primeros seis capítulos y todo se decidió en la séptima cuando Curt Flood perdió una línea de Jim Northrup sobre el jardín central, convirtiéndose en triple productor de dos carreras para marcar la diferencia.
Algo increíble. Flood tenía en su poder los Guantes de Oro de 1963 a 1968. Y cometió el error en el momento menos indicado.
En ese ining, Gibson sacó pronto dos outs, pero Norm Cash y Willie Horton le pegaron sencillos. Entonces Northrup conectó una línea que Flood perdió de vista. Corrió hacia adelante, se detuvo y luego se regresó ya inultilmente, mientras dos bengaleces volaban hacia jom y otro llegaba quieto a tercera. Fue suficiente.
Un año más tarde Curt Flood fue enviado a los Filis de Filadelfia, lo que le motivó que se fuera a la Corte y, ese caso histórico, eventualmente abriría la puerta para lo que hoy conocemos como cláusulas de reserva de los peloteros a través de la cual los propietarios ya no despiden a un pelotero cuando se les venga en gana.
En el gran triunfo de Lolich, también fueron claves y decisivos los revires que hizo en el sexto capítulo, para sorprender y hacer outs en primera a los velocistas Lou Brock y Curt Flood.
Su consistencia
El zurdo ganó 15 o más ocho veces, con 25 en 1971 y 22 en el 72.
Su consistencia era tal que logró 14 o más victorias en diez campañas consecutivas.
También abanicó a 200 o más bateadores en siete temporadas, ubicándose en su carrera como el tercer zurdo en la especialidad (abajo de Steve Carlton y Randy Johnson) 2,832.
A partir de sus 22 años, Lolich lanzó trece temporadas para los Tigres (1963-1975); a la siguiente, llegó a los Mets por Rusty Staub y finalmente se despidió del béisbol activo al término de dos años con los Padres, dejando récord de 217-191 y 3.44 de efectividad.
En el 2003, Lolich fue uno de los 26 jugadores en ser seleccionados por el Comité de Veteranos para ser considerado a ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown, pero sólo recibió 13 votos, lejos del 75% requerido para ser elegido.
Lolich, hoy a sus 67 años de edad, considera que el no haber ganado un Cy Young, fue la razón del por qué no recibió los votos suficientes para lograr ese nicho de oro.
Jesús Alberto Rubio



