Cortuluá cae como castillo de naipes
El Cortuluá, un equipo con 39 años de existencia, lucha por volver a la primera división del fútbol colombiano pero recibió una herida de muerte esta semana al ser incluido en una lista de entidades vinculados con el narcotráfico.
04/NOV/2006 -Oscar Ignacio Martán, principal accionista del equipo, fue relacionado el martes por el gobierno estadounidense con Carlos Alberto Rentería Mantilla, capo del cartel de la droga Norte del Valle.
Maratán dimitió ese mismo día del cargo de vocal de la Federación Colombiana de Fútbol y cedió todas sus acciones en el plantel.
La estructura del equipo de los amores del ex astro Faustino Asprilla cayó como un castillo de naipes.
Luego el retiro de Martán, de 48 años de edad, otros accionistas y patrocinadores del Cortuluá anunciaron públicamente la suspensión de toda relación comercial y deportiva, y como si fuera poco los bancos cancelaron sus cuentas y dimitieron tres de sus cinco directivos.
Algunas entidades y personas que respaldaban al Cortuluá publicaron en los principales diarios un aviso en la que fijan su poción.
"La Fundación Sarmiento Palau, la Escuela de Fútbol Sarmiento Lora, el Ingenio SanCarlos y Clara María Naranjo Palau informan a la opinión pública que: A raíz de las informaciones en el sentido de la inclusión de la Cortuluá y de su ex presidente Oscar Ignacio Martán en la llamada lista Clinton del gobierno norteamericano hacen saber que han suspendido toda relación comercial y deportiva con la citada corporación mientras se aclara el hecho", precisaron.
Martán no se ha pronunciado sobre esta nueva situación y tampoco quienes tenían las riendas del Cortuluá, que militó en primera división entre 1994 y el 2005, y jugó en la Copa Libertadoras del 2002.
La alcaldía de Tuluá posee acciones y el alcalde Juan Guillermo Vallejo guarda silencio, según el diario El Tiempo de Bogotá, mientras el gobernador del departamento del Valle, Angelino Garzón, manifestó a la prensa su deseo de ayudar para evitar la desaparición del club.
Garzón propuso como primer paso que el equipo sea intervenido por las autoridades, y reestructurado por entidades estatales.
La situación del Cortuluá no es la primera de este tipo en el balompié colombiano. El otrora grande América la vive desde los años 90 y en estos momentos encara serios problemas económicos y ocupa el último lugar en el torneo local.
Los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, ex líderes del Cartel de Cali y hoy presos en Estados Unidos, lo controlaron hasta hace poco tiempo.
Terra/AP

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