Lippi y Domenech evalúan en Praga su éxito mundialista
06/11/2006 - 14:53(GMT)
Praga, 6 nov (EFE)- Los entrenadores de los equipos finalistas del Mundial de Alemania 2006, el italiano Marcelo Lippi y el francés Raymond Domenech, explicaron hoy en Praga cómo alcanzaron el éxito en dicha convocatoria deportiva.
Ambos participaron en la clausura del simposio organizado por la Unión Europea de Entrenadores de Fútbol (UEEF), que atrajo al Palacio de Congresos de la capital checa a 160 delegados de la FIFA durante estos últimos cuatro días.
"De la mañana a la tarde podemos hablar de distintos sistemas futbolísticos, pero al final siempre llegamos a la conclusión de que cada país necesita algo distinto para triunfar. No vale ningún modelo", recapituló Lippi.
Sobre los preparativos, "en vez de percutir desde el principio, empezamos con una reunión a 2.600 metros de altitud, donde nos adentramos en nieves profundas y pernoctamos todos juntos en un albergue popular", glosó Domenech la concentración del equipo francés en los Alpes desde mediados de mayo, y donde tuvieron cabida las familias de los futbolistas.
Tener a 13 jugadores claves en la cabeza y elegir a otros que asumieran su papel de reservas para mantener la solidez psicológica del equipo fue otras de la claves del francés, que durante años preparó a equipos de categorías inferiores.
En cuanto al lugar de la concentración durante el campeonato, "siempre lamentaré que antes de la final abandonamos nuestro lugar preferido demasiado pronto. Eso fue un fallo", añadió.
Lippi, por su parte, prefirió dar más tiempo libre a sus jugadores. Con sistemas distintas, "al final los dos hemos llegado a la final".
Sobre la elección de jugadores, dijo que "en Italia los clubes tienen estilo diferente, y tenemos que elegir jugadores para otras posiciones a las que no están acostumbrados".
En cuanto al total aislamiento con el mundo exterior, Lippi considera que no es necesario, y que sus jugadores pasaban el día después de cada partido con sus familias.
"Entrenamos en Duisburgo hasta el último momento, y esto fue muy bueno, porque no estuvimos sometidos a tanta presión", apostillo el italiano.
En cuanto al papel de los árbitros, el preparador checo, Karel Bruckner, considera que "lo que decido no son las reglas, sino la llamadas tendencias a juzgar determinadas situaciones.
"Aumentan mucho las infracciones durante jugadas de balón parado.
Nunca en el pasado hubo tantas faltas con el codo", considera Bruckner.
El checo abogó en favor del uso de las videocámaras, así como suavizar la aplicación de fuera de juego, para aumentar el atractivo, así como aumentar el tamaño de las porterías para que haya más goles. EFE gm/jag
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