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Para Estados Unidos, el lado positivo de enfrentar el sábado a Trinidad y Tobago en la Copa de Oro será que no se sentirán como extraños en su propia casa.
8/JUN/2007 - Luego de vencer a duras penas 1-0 a Guatemala en el debut del jueves, Estados Unidos podría quedar con un pie adentro en la siguiente etapa con un triunfo sobre un adversario caribeño que perdió 2-1 ante El Salvador.
Ello dejó a estadounidenses y salvadoreños al frente del Grupo A con tres puntos y a los derrotados con cero.
Con un hombre menos en los últimos 17 minutos, a los actuales campeones les bastó el gol de Clint Dempsey para superar a Guatemala.
"Los debuts siempre son complicados", valoró el técnico estadounidense Bob Bradley.
Al disputarse las dos primeras fechas de la zona en Los Angeles, Estados Unidos se encontró con la cruda realidad de jugar ante una parcialidad netamente en su contra.
"Fue como estar en el Mateo Flores", dijo el delantero guatemalteco Carlos Ruiz en alusión al estadio sede de los partidos de la selección chapina.
"Ya es algo normal", indicó resignado Dempsey. "Siempre será así, pero nos gustaría tener un poco más de apoyo".
Se prevé que el sábado tal cosa variará, ya que Trinidad no tiene en el sur de California una comunidad de compatriotas tan numerosa como las de Guatemala y El Salvador.
Lo que Bradley sí quiere tener es un equipo más incisivo a la hora de definir y así no sufrir de la misma forma que se hizo ante Guatemala.
"Hay que aprovechar las ocasiones que generamos. Un segundo gol no hubiese abierto un poco más el partido", dijo Bradley.
Estados Unidos echará de menos a su defensor Oguchi Onyewu por una expulsión. Su ausencia dejará un importante agujero en la zaga, obligando a Bradley a depender de figuras nuevas como Jay DeMerit y Jonathan Bornstein.
El partido arrancará a las 14.00 (2100 GMT) en el estadio Home Depot Center.
Terra/AP