Colombiano Negrete quiere ser campeón para comprar una farmacia
20/07/2007 - 21:22(GMT)
Río de Janeiro, 20 jul (EFE)- Para el minimosca colombiano Oscar Negrete ganar la primera pelea del torneo de boxeo de los Juegos Panamericanos de Río'07 ha sido como ver una luz en un túnel, el de la incertidumbre que le separa de ser un gran peleador profesional.
"Soy de origen humilde, vivo en el pueblo de Montería a 18 horas de Bogotá, mi sueño es ser campeón mundial profesional para comprar una farmacia y sacar adelante a la familia", dijo minutos después de vencer 25-7 al paraguayo Richard López en la pelea que abrió el campeonato de boxeo de los juegos continentales.
Negrete, medallista de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Cartagena, Colombia, basa su boxeo en un buen golpe de derecha y un jab de izquierda que hoy castigó al paraguayo.
"Fue una pelea complicada, me sorprendió con su buen movimiento de cintura y su buena derecha, pero salí adelante y ahora espero vencer al dominicano Wilton Méndez con quien perdí apenas por dos puntos este año en la eliminatoria para estos Juegos", explica el peleador de 20 años de edad.
Si Negrete le gana a Méndez asegurará la medalla de bronce panamericana y eso subirá el valor de un posible contrato profesional, sin embargo no tiene apuro, quiere luchar por una medalla olímpica, lo cual subiría sus bonos.
"Espero que me ofrezcan como 5.000 dólares sólo por firmar, luego habría que ver el arreglo por pelea", dice.
La historia de Negrete es común entre los boxeadores que comenzaron hoy a liarse a golpes en los Panamericanos; menos los cubanos que no tienen permitido saltar al profesionalismo, los demás esperan ganar medalla para que se fijen en ellos y les ofrezcan contratos profesionales.
"Trabajaba en una farmacia, me gustaba, pero lo dejé todo para entrenarme con la selección nacional; si me va bien puedo comprar una propia", señala el púgil, hincha del club Junior de Barranquilla de la liga de su país.
En Montería, Oscar Negrete vive con sus padres y cinco hermanos y sabe que sobresalir en el boxeo determinará su futuro y el de la familia, por eso se entrena con disciplina.
"Es una vida dura, pasé dos semanas con poca comida para poder dar el peso; creo que vale la pena porque estoy haciendo el camino", asegura.
No dice algo peor, el boxeo de los Juegos es una guerra de supervivencia; él ha sido el más fuerte en la primera ronda. Mal le ha ido al paraguayo López, que al perder, tendrá que esperar una nueva oportunidad si insiste en llegar a profesional. EFE gb/jmg
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