Los aficionados nipones esperan ver juntos a Ronaldinho, Eto'o y Henry
06/08/2007 - 14:46(GMT)
Fernando Mexía Yokohama (Japón), 6 ago (EFE)- El Barcelona aterrizó hoy en Japón, donde perdió el Mundial de Clubes en diciembre, con la fatiga acumulada por la gira asiática y ante la expectación de cientos de japoneses que acudieron al encuentro de sus ídolos del balón.
Ante unos 500 aficionados que cantaban el himno barcelonista y coreaban los nombres de sus ídolos, la plantilla culé se ejercitó hoy en el estadio Nissan de Yokohama, donde mañana disputará frente al Yokohama Marinos el segundo partido de su gira asiática.
Unos 200 aficionados japoneses ya habían recibido en el aeropuerto a los culés, en busca de figuras como el brasileño Ronaldinho, uno de los jugadores más aclamados por los nipones, que se repartió el protagonismo con estrellas como Eto'o y Henry.
Uno de los alicientes del partido de mañana martes es si Rijkaard pondrá en el campo a la vez al "tridente" ofensivo blaugrana, como desean los seguidores.
No obstante, el técnico holandés dejó entrever hoy en rueda de prensa que aún es pronto para sacar toda la artillería al campo y, aunque reconoció que el Barça que más le gusta es "el que juega agresivo", señaló que hay que alcanzar el mismo nivel de físico que de calidad para poder ver al mejor equipo.
A la espera de conocer la formación culé que saltará al estadio Nissan mañana a las 19.00 hora local (10.00 GMT), los aficionados pudieron disfrutar de los tres puntas blaugranas jugando juntos durante el entrenamiento previo al choque con el Yokohama Marinos.
Los aplaudieron sin descanso aficionados japoneses que llevaban carteles en catalán y llamaban sin descanso a sus ídolos que, en el caso de Ronnie y Eto'o, respondieron con saludos a sus fans.
Al final, unos 40 niños nipones vestidos de blaugranas entregaron a los jugadores y a Rijkaard bandas para ponerse en la cabeza con la palabra "victoria" en japonés.
El Marinos será el rival más complicado con el que se enfrente el Barça dentro de su gira asiática, tras batir el domingo por 0-3 al modesto Bejing Guoan, en la capital china, y antes de cerrar su recorrido de diez días por el Lejano Oriente contra el Mission Hills Invitation XI, un combinado de equipos de Hong Kong.
Las superestrellas del Barça tendrán que lidiar, además de con el más que posible calor, con una plantilla físicamente fuerte, ordenada y altamente motivada.
El Yokohama Marinos, uno de los clubes con más solera de Japón y que contó entre sus filas con el ex delantero azulgrana Julio Salinas durante las temporadas 97-98 y 98-99, es octavo en la liga japonesa que termina en diciembre y que lidera en estos momentos el Gamba Osaka.
El club catalán, un asiduo de Japón de forma ininterrumpida desde 2004, disputó dos encuentros contra los azules del Marinos en 2005 que se saldaron con sendos empates, 3-3 en junio y 1-1 en julio de ese año.
Estos precedentes hacen prever un partido difícil para los blaugranas, dos de los cuales, Henry y Thuram, reconocieron hoy en rueda de prensa que la plantilla acusa el cansancio acumulado durante la gira asiática.
Al aspecto físico hay que sumar el anímico, ya que hace apenas nueve meses los de Rijkaard se dejaron en el estadio Nissan el Mundial de Clubes de 2006, en el que partían como favoritos.
Ronaldinho, Eto'o y compañía cayeron derrotados por 0-1 ante el Internacional de Porto Alegre en una triste final para los aficionados culés, que se quedaron sin conseguir por primera vez ese título.
No obstante, mañana al Barça no le faltarán apoyos en la grada ya que el club catalán se ha convertido en un gran reclamo de público y mediático en Japón.
Prueba de ello es que durante el verano de 2005, año en el que numerosos clubes europeos sintieron la llamada nipona, las estrellas barcelonistas congregaron a una media de 53.000 espectadores en los tres partidos que disputaron.
En un solo partido los azulgranas reunieron a 59.621 personas en Yokohoma, por delante de los 58.389 aficionados que vieron en el estadio el choque entre el Manchester United y el Urawa Reds de Saitama (norte de Tokio), o los 34.603 espectadores que presenciaron el choque entre el Real Madrid y el Jubilo Iwata, de Shizuoka (suroeste de Tokio). EFE fmx/psh/jmg (con fotografía)
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