Bonds tendrá que hacer frente a cargos criminales de perjurio
16/11/2007 - 00:28(GMT)
San Francisco (Estados Unidos), 15 nov (EFE)- El toletero Barry Bonds, que hasta la pasada temporada jugó con los Gigantes de San Francisco, recibió hoy, jueves, la acusación formal por parte de un gran jurado federal de haber mentido bajo juramento sobre el consumo de esteroides.
Después de cuatro años de investigación federal, Bonds ha sido acusado de los cargos criminales de perjurio y obstrucción a la justicia cuando dijo que no tenía ningún conocimiento sobre el consumo de esteroides y que nadie se los suministrase.
Los cargos presentados por un gran jurado federal llegan tras completarse una investigación sobre si Bonds, de 43 años, mintió cuando fue llamado para hablar sobre el escándalo del dopaje que se descubrió en Estados Unidos bajo juramento ante las autoridades.
"Durante la investigación criminal, se ha conseguido evidencia que incluye pruebas positivas de la presencia de esteroides anabolizantes y otras substancias que mejoran el rendimiento en Bonds y otros atletas", dice textualmente la acusación formal presentada contra Bonds.
El ex toletero de los Gigantes, en 2003, presento declaración bajo juramento sobre el consumo de esteroides por parte de los atletas y deportistas profesionales ante un gran jurado federal.
El toletero de los Gigantes de San Francisco negó categóricamente que hubiese consumido o que estuviese relacionado con las personas que surgieron tras el escándalo del dopaje que salto con los productos que fabrican los Laboratorios BALCO de San Francisco.
Bonds negó "categóricamente" que nunca supo que estaba tomando esteroides que le podía suministrar su preparador físico personal Greg Anderson.
El rey de los jonrones también declaró que nunca había consumido esteroides durante el año 2001 cuando batió la marca individual de jonrones para una sola temporada al conseguir 73.
Ahora las autoridades federales también le acusan de haber mentido cuando dijo que Anderson nunca le había inyectado con esteroides.
"Greg no podría hacer eso", declaró Bonds ante el gran jurado en diciembre de 2003, cuando le preguntaron si Anderson le había suministrado algún tipo de droga para ser inyectada. "Soy contrario a esa basura", respondí Bonds.
Anderson se encuentra en la cárcel después de haberse negado a colaborar con las autoridades federales y declarar sobre si Bonds consumió o no esteroides y otras substancias prohibidas.
La acusación formal contra Bonds se da tres meses después que lograse batir la marca de todos los tiempos de jonrones que había estado en poder del legendario Hank Aaron durante 33 años con 755.
Bonds, ganador de siete premios de Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Nacional, concluyo la pasada temporada con 762 cuadrangulares, pero los Gigantes no quisieron renovarle su contrato y ahora se encuentra en la lista de los agentes libres.
Todo parece indicar que mientras Bonds trataba en el campo de batir la marca histórica, los investigadores federales trabajaban sobre la acusación formal que ya se esperaba podría darse.
John Burris, uno de los abogados de Bonds, ya ha dada a conocer su primera impresión de la demanda formal contra su cliente y se ha limitado a decir que "estoy sorprendido".
"Pero está claro que ha existido un esfuerzo durante mucho tiempo para llegar a este punto de acusar a Barry", explicó Burris. "Tengo curiosidad de que tipo de evidencia poseen ahora que antes no estaba en su poder".
El alcance de la demanda contra Bonds ya ha tenido repercusiones políticas y la propia Casa Blanca, a través de su portavoz Tony Fratto, ha dicho que el presidente George Bush había recibido la noticia con "desilusión".
"En estos momentos el caso ya forma parte del sistema de justicia criminal, y no haremos más comentarios sobre el asunto, pero está claro que hoy es un día triste para el béisbol profesional", destacó Fratto.
El presidente Bush fue dueño del equipo de los Vigilantes de Texas, que militan en el béisbol profesional de la Liga Americana, con quienes jugó el ex pelotero cubano José Canseco, quien denunció consumir esteroides junto con otros profesionales cuando estuvieron en dicha organización.
Por su parte, el ex líder de la Mayoría del Senado, el demócrata George Mitchell, que está al frente de la investigación encargada por el comisionado del béisbol profesional, Bud Selig, del posible consumo de esteroides dentro del deporte considerado pasatiempo nacional en Estados Unidos, no quiso hacer ningún comentario sobre la demanda formal contra Bonds.
Tampoco lo hizo el vicepresidente del Salón de la Fama, Jeff Idelson, que se limitó a decir que no era un asunto que correspondiese a sus competencias.
Bonds ha estado siempre bajo las sospechas de haber consumido algún tipo de substancias prohibidas que mejoran el rendimiento deportivo de los atletas y más tras comprobarse los cambios radicales que ha generado en su físico a partir los últimos años de la década de los 90.
Nada que ver con el joven que llegó a las Grandes Ligas en la temporada de 1986 para jugar con los Piratas de Pittsburgh.
Bonds siempre ha negado haber consumido substancias prohibidas y cuando lo relacionaron con los productos que distribuía BALCO dijo que pensó que lo que Anderson le daba era aceite de linaza y un bálsamo para la artritis. EFE mjr/rl (Con fotografía)
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