'Rey de jonrones' en jaque por cargos de perjurio y obstrucción a la justicia
16/11/2007 - 00:38(GMT)
San Francisco (EEUU), 15 nov (EFE)- El toletero Barry Bonds, que hasta la pasada temporada jugó con los Gigantes de San Francisco, recibió hoy la acusación formal por parte de un Gran Jurado Federal de los cargos de perjurio y obstrucción a la justicia.
Después de cuatro años de investigación federal, las autoridades encontraron que Bonds, de 43 años, mintió al afirmar que no consumía esteroides ni conocía a nadie que los suministrase, y obstaculizó las investigaciones.
El 'rey de los jonrones' negó que hubiera consumido esteroides durante 2001, año en que batió la marca individual de jonrones para una sola temporada al conseguir 73.
Las declaraciones de Bonds se produjeron en 2003, cuando fue llamado para hablar bajo juramento sobre el escándalo del dopaje que se descubrió en los Laboratorios Balco de San Francisco.
Durante la indagatoria, el jugador negó "categóricamente" que hubiese consumido o que estuviese relacionado con las personas que fueron vinculadas en dicho escándalo.
El caso ha afectado también al preparador físico personal del jugador, Greg Anderson, quien ha sido acusado de inyectarle sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento.
Al ser relacionado con los productos que distribuía Balco, Bonds dijo que pensó que lo que Anderson le daba era aceite de linaza y un bálsamo para la artritis.
Anderson se encuentra en la cárcel después de haberse negado a colaborar con las autoridades federales y a revelar si Bonds consumió o no esteroides y otras substancias.
"Durante la investigación criminal, se ha conseguido evidencia que incluye pruebas positivas de la presencia de esteroides anabolizantes y otras substancias que mejoran el rendimiento en Bonds y otros atletas", concluye la acusación formal presentada por el Gran Jurado Federal.
La acusación formal contra Bonds se da tres meses después de haber quebrado la marca de todos los tiempos de jonrones que había estado en poder del legendario Hank Aaron durante 33 años, con 755.
Bonds, ganador de siete premios de Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Nacional, concluyó la pasada temporada con 762 cuadrangulares, pero los Gigantes no quisieron renovarle su contrato y ahora se encuentra en la lista de los agentes libres.
Todo parece indicar que mientras Bonds trataba en el campo de batir la marca histórica, los investigadores federales trabajaban sobre la acusación formal, que ya se esperaba.
John Burris, abogado de Bonds, manifestó hoy su sorpresa con la demanda formal y aseguró que "está claro que ha existido un esfuerzo durante mucho tiempo para llegar a este punto de acusar a Barry".
El alcance de la demanda tuvo hoy repercusiones políticas y la propia Casa Blanca, a través de su portavoz, Tony Fratto, dijo que el presidente George Bush recibió la noticia con "desilusión".
"El caso ya forma parte del sistema de justicia criminal y no haremos más comentarios sobre el asunto, pero está claro que hoy es un día triste para el béisbol profesional", destacó Fratto.
El presidente Bush fue dueño del equipo de los Vigilantes de Texas, que militan en el béisbol profesional de la Liga Americana, donde jugó el ex pelotero cubano José Canseco, quien admitió haber consumido esteroides junto con otros profesionales de dicha entidad.
El ex líder de la Mayoría del Senado, el demócrata George Mitchell, que está al frente de la investigación encargada por el comisionado del béisbol profesional, Bud Selig, evitó hacer comentarios sobre la demanda formal contra Bonds.
Tampoco lo hizo el vicepresidente del Salón de la Fama, Jeff Idelson, que se limitó a decir que no era un asunto que correspondiese a sus competencias.
Bonds ha estado siempre bajo las sospechas de haber consumido substancias prohibidas para mejorar el rendimiento de los atletas y más tras comprobarse los cambios radicales en su físico a partir de los últimos años de la década de los noventa.
Nada que ver con el joven que llegó a las Grandes Ligas en la temporada de 1986 para jugar con los Piratas de Pittsburgh. EFE mjr/rl/hbr
Terra/EFE




