El fiasco de la eliminación acaba con el breve reinado de Steve McClaren
22/11/2007 - 12:58(GMT)
David García Londres, 22 nov (EFE)- Steve McClaren era aún el seleccionador inglés a las 22,15 del miércoles cuando aseguró que ése no era el momento para discutir su futuro mientras insistía una y otra vez que no dimitiría.
No hizo falta: unos minutos después, según informa hoy 'The Sun', la Federación Inglesa de fútbol (FA) ya le había cesado de su cargo por fracasar en su intento de llevar a Inglaterra a la Eurocopa.
Como quiera que sucediera todo, este jueves la directiva de la FA anunció la "destitución unánime" de McClaren, decisión que acaba con uno de los reinados más cortos al frente de la selección inglesa.
La noticia de su despido, 18 meses después de su contratación, se ajusta irónicamente a la definición que los sensacionalistas han hecho durante estos meses de su trabajo. 'Mac Job', en alusión a los "trabajos basura", es algo que McClaren ha oído con frecuencia en la prensa sensacionalista desde hace tiempo. Probablemente se repita.
Sin embargo McClaren llegó a la selección tras una exitosa etapa en el Middlesbrough, club en el que completó un lustro. 'Macca' llevó al 'Boro' a conseguir su único título, la Carling Cup del 2004, circunstancia que les llevó a la Copa de la UEFA, en la que el Middlesbrough alcanzó la final ante el Sevilla, a la postre campeón.
Un séptimo puesto en la Liga inglesa y dos semifinales en la Copa se añadieron al palmarés de un entrenador que, por otra parte, no era del completo agrado de los aficionados por sus decisiones de corte pragmático.
Su designación como técnico nacional llegó seis días antes de la final de la Copa de la UEFA. "Tenemos una posibilidad de ganar un gran torneo en estos cuatro años", afirmó entonces. "Definitivamente lo creo".
Tras un buen comienzo con victorias ante rivales cómodos, Inglaterra empató en Old Trafford sin goles ante Macedonia. Fue el principio del fin. Cuatro días después 'los tres leones' caían en Croacia (2-0) con un error del meta Paul Robinson y tras el invierno volvieron a firmar tablas a cero frente a Israel.
Los jugadores, que siempre se han mostrado a favor de McClaren, se conjuraron para sacar el barco a flote y ofrecieron al técnico cinco victorias seguidas por 3-0. Fuegos artificiales ante rivales de menor rango. Las sombras volvieron en Rusia y una auto expulsión de Rooney y un flagrante error de Robinson pusieron la victoria -y la clasificación- en bandeja al combinado de Guus Hiddink.
Con la soga en el cuello, Israel le echó un cable un cable a McClaren al derrotar a los rusos -Israel ha terminado la clasificación con los mismos puntos que Inglaterra-.
Y así se llegó al partido de Wembley, en el que a los ingleses les valía con empatar frente a Croacia. McClaren fue víctima de sus propias decisiones pero también del clima de histeria de un país que percibía la eliminación como una tragedia de moldes mayúsculos.
La noche del miércoles falló McClaren, pero por ende los jugadores ingleses, que son ya objeto de otro debate, el de sus emolumentos anuales -o semanales: John Terry, según se ha informado, cobra 215.000 euros en el Chelsea cada siete días-.
Y entre los que más le han fallado destacan sus porteros.
McClaren decidió en la víspera del partido que ya no podía confiar más en Robinson y situó en la portería al joven e inédito Scott Carson, que protagonizó una cantada memorable en el minuto 8 del partido.
McClaren perdió el partido y fue engullido por la urgencia y la precipitación que su escuadra imprimió al partido, la misma urgencia con la que acudieron al choque tras una horrible fase de clasificación. El técnico de Yorkshire afirmó antes del choque que no habría excusas dado un fracaso aunque, tras el mismo, se aferró al cargo.
Los digitales ingleses especularon desde la noche del miércoles con su destitución y la prensa británica en pleno se jacta desde la mañana del jueves, incluso antes del anuncio oficial, del adiós de McClaren.
Cierto es que parte de la prensa le tenía ganas al ex técnico nacional. Aunque más cierto es que el descalabro es de los gordos.
Así al menos lo comprende 'The Independent', que compendia todo lo sucedido con un lacónico "OUT". En páginas interiores considera que "habrá que aprender la lección después de esta humillación épica".
A McClaren se le acusa de ciertas tácticas ingenuas. El miércoles optó por jugar con un 4-5-1, que llenó de alegría a Slaven Bilic, técnico croata. "Jugar contra un equipo con un delantero es mucho más fácil", afirmó Bilic tras vencer a los 'pross'. Sin embargo, luego le espetó a un periodista: "Despierta. No perdisteis el partido esta noche por las tácticas. Simplemente somos un mejor equipo. Admiro vuestro equipo pero el mío es mucho mejor".
Quizá las propias palabras de McClaren tras clasificar al Boro para la final de la Copa de la UEFA resumen mejor que nadie lo que era: "Dije hace dos meses que no era tan mal entrenador y ahora diré que no soy tan buen entrenador".
La FA ya ha afirmado que no cometerá los errores del pasado al elegir al sucesor del inglés. Tras la marcha de Eriksson hace 18 meses sonaron Scolari, Martin O'Neill y Sam Allardyce. Si ahora se añade el portugués José Mourinho se obtiene la terna de favoritos para ser el nuevo entrenador de Inglaterra, un país que verá la Eurocopa del próximo verano por televisión.EFE dg/ea
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