Howard, con sus genialidades, rescató el interés por los mates
17/2/2008 - 08:02(GMT)Nueva Orleans (EEUU), 17 feb (EFE)- El baloncesto de la NBA ya tiene desde el sábado a un pívot, Dwight Howard, de los Magic de Orlando, que puede "volar" para hacer mates y ser el campeón del concurso del Fin de Semana de las Estrellas.
Howard se convierte en el primer pívot en la historia del concurso después de estar perfecto para los jueves en los dos primeros que realizó y recibir también todo el apoyo del público, que votó por primera vez en la historia del concurso.
Vestido con una capa de "Superman", Howard recreo una imagen perfecta del atleta que se elevó superando la ingravidez para dejar desterrado para siempre el mito que había en la NBA de que los hombres altos no podían hacer mates como los aleros o bases.
"Esto va en honor de todos los hombres altos", declaró Howard, que mide 2,11 metros. "Siempre han dicho que los hombres altos no pueden hacer mates o que no lucen bien cuando lo intentan".
Howard explicó que el resultado de sus saltos no es más que el reflejo de su personalidad, saber aprovechar sus cualidades y sobre todo que desea que los aficionados lo pasen bien.
Howard logró su gran sueño al ganar el título del Concurso de Mates y además ser la sensación con sus acciones, que cautivaron a todos y le dieron nuevo impulsó a un concurso que había perdido interés para los aficionados.
Las acciones de Howard no sólo fueron las mejores de la noche sino que además dejo establecido que los hombres altos también pueden ser ágiles y volar como él lo hizo en el New Orleans Arena, que se rindió a sus genialidades.
Gerald Green, de los Timberwolves de Minnesota, el campeón defensor, que también hizo méritos para revalidar el título, al final no pudo con la inspiración y la gran capacidad atlética de Howard, que unió su nombre al de los legendarios, Michael Jordan, Julius Erving y Dominique Wilkins.
Howard tampoco tuvo nada que envidiar a lo conseguido por la actual estrella Kobe Bryant, de Los Angeles Lakers; Vince Carter, de los Nets de Nueva Jersey, o el pequeño Spud Webb.
Además, también por primera vez en muchos años, Howard y el resto de los participantes aportaron nuevas ideas a la hora de ejecutar sus mates.
Junto a Howard y Green, también participaron en el concurso de mates, el alero Rudy Gay, de los Grizzlies de Memphis, y el novato Jamario Moon, de los Raptors de Toronto.
"Después de lo que hemos hecho esta noche, creo que el concurso ha vuelto a tener protagonismo y me siento muy satisfecho de ser parte de este renacimiento", declaro Howard, que admitió haber sentido frustración cuando el año pasado quedó eliminado en la primera ronda.
Howard dijo que entendía perfectamente a los aficionados que no querían ver los mismos mates de siempre y buscaban algo novedoso para disfrutar y divertirse.
"Teníamos que ponerle sabor a los mates y trasmitirle emoción a los espectadores", destacó Howard, que recibió la ayuda de su compañero de equipo, el base Jameer Nelson. "He practicado los mates durante los dos últimos años y de ahí que los domine desde cualquier posición".
Howard no dejó ninguna duda de su dominio con el balón en las manos y la coordinación perfecta que hizo en los giros desde la base de la canasta, sobre el aro e inclusive hizo uno con la mano izquierda.
Sus genialidades pusieron de pie a los aficionados y también a los jueces, entre los que estaban los legendarios Magic Johnson, Karl Malone, Dominique Wilkins, Julius Erving y Darryl Dawkins, que en sus tiempos también fueron las grandes figuras y especialistas en los mates.
Green también intentó robar el espectáculo cuando su compañero de equipo Rashad McCants colocó un pequeño pastel con una vela encendida en la parte de atrás del aro y se elevó para apagarla para luego hacer un mate furioso con la izquierda.
Pero fue la genialidad de Howard de quitarse la camiseta de Orlando y quedar con la "S" en su pecho y luego ponerse la capa lo que rompió por completo la competición.
Green intento otros mates acrobáticos, pero estaba todo decidido a favor de Howard, quien sin embargo, reconoció que su rival también se mereció ganar.
"Creo que si le llega a salir bien lo del pastel hubiese ganado, pero el mate no fue bueno", comentó Howard. "De cualquier manera hizo una gran exhibición, lo mismo que Gay y Moon".
Pero la noche iba a ser para Howard y con todos los honores se quedó como nuevo rey de los mates, siendo el primer pívot en la historia del concurso que logra la corona. EFE mjr/mbj/jag
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