Más de 24.000 espectadores y esperanza de repetir en primera gira MLB China
16/3/2008 - 10:47(GMT)Guillem Martínez Pujol Pekín, 16 mar (EFE)- Los Dodgers de Los Angeles, los Padres de San Diego, dos partidos, un empate y un triunfo para los Padres, un total de más de 24.000 espectadores y la esperanza de que la cita se repita en el futuro.
Así terminaron las llamadas "MLB China Series 2008" organizadas por las Grandes Ligas de Béisbol estadounidenses, que por primera vez se desplazaron hasta el gigante asiático para que dos de sus conjuntos disputaran encuentros en suelo chino.
En el partido de hoy, que cerró la gira de exhibición, los Padres de San Diego derrotaron a los Dodgers por 6-3, tras remontar una desventaja de tres carreras.
Así, se rompió la igualdad con la que terminó el duelo del sábado (3-3) y San Diego pudo apuntarse el mérito simbólico de ser el primer ganador en tierras chinas.
El ambiente en el estadio de Wukesong de Pekín -el mismo que albergará la competición de béisbol de los Juegos Olímpicos de este próximo verano- no tuvo nada que envidiar al de los estadios norteamericanos más emblemáticos e incluyó cervezas, refrescos, un grupo de animadoras locales, la presencia de las mascotas de los equipos y los inevitables "perritos" calientes.
No obstante, el contrapunto chino siempre estuvo bien presente y no faltaron ni el té, ni los cacahuetes ni la sempiterna neblina gris que cubre Pekín.
En total, 24.114 espectadores se acercaron al recinto olímpico durante el fin de semana. El primer partido atrajo a 12.224 aficionados, una cifra ligeramente superior a los 11.890 que siguieron el segundo encuentro.
La presencia de aficionados occidentales fue notable, aunque los chinos fueron clara mayoría, un público quizás poco entendido en béisbol, pero muy entregado en la animación y que incluso acabó haciendo la ola.
"El público chino no sabe mucho de pelota, pero son muy entusiastas y aplauden", explicó entre risas Jorge, un cubano residente en Pekín que fue el afortunado espectador que capturó la pelota del primer jonrón de la historia en China, bateado por George Lombard, de los Dodgers.
Los directivos de la Grandes Ligas y de ambos conjuntos terminaron exultantes la experiencia en Pekín y no descartaron en absoluto repetir el viaje en un futuro próximo.
"Pienso que cometeríamos un error si nos creemos que jugando estos partidos amistosos ya hemos terminado nuestra tarea. El trabajo acaba de empezar", señaló Frank McCourt, dueño de los Dodgers, quien añadió que el objetivo de expandir el béisbol en todo el mundo "forma parte del ADN" del club.
El comisario de las Grandes Ligas, Matt Selig, aseguró que se seguirá trabajando para acelerar la implantación del deporte en China, tal y como se hizo anteriormente en Corea del Sur y Japón e insistió que no alberga ninguna duda que "en una década, el béisbol será grande en China".
No obstante, el desarrollo del béisbol en un mercado tan apetecible como China, con 1.300 millones de posibles clientes, se topa con dos inconvenientes: no se dispone de pistas para practicar el deportes y las pocas de nueva construcción, como el recinto olímpico de Wukesong, son reconvertidas rápidamente, en este caso, para apartamentos residenciales.
Además, el béisbol dejará de ser olímpico a partir de 2012 según confirmó el Comité Olímpico Internacional (COI), con toda la pérdida competitiva y de promoción que ello comporta.
Sin embargo, la imagen se daba al salir del estadio, dónde las banderas de Estados Unidos y China ondeaban conjuntamente al viento de Pekín, haciendo patente que la fuerza de unión del deporte va mucho más allá de las evidentes diferencias políticas. EFE gmp/ub/jag
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