Las luces de alarma se encienden para Hugo Sánchez, obligado a ser humilde
17/3/2008 - 19:02(GMT)Gustavo Borges México, 17 mar (EFE)- La eliminación de México del fútbol de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 ha encendido las luces de alarma para el entrenador Hugo Sánchez que prometió llevar al país a ser campeón mundial y no ha podido reinar siquiera en Norte, Centroamérica y el Caribe.
México asistió a la eliminatoria en Estados Unidos con una selección llena de talentos, cuya base fueron los campeones mundiales sub'17 del año 2005, pero el cuadro falló cerca de 20 jugadas claras de gol en tres juegos y fue eliminado.
El fracaso ha sido un golpe al ego de los mexicanos que se califican así mismos como los gigantes de la Concacaf y se suma a otros tropezones en la zona, entre ellos el del Preolímpico previo a los Olímpicos de Sidney'00, en el que fueron eliminados por Honduras.
En sus primeras semanas como estratega, Sánchez insistió en que las distancias de han acortado en el fútbol y hay que respetar a todos los contrarios, pero ya en la cancha, tanto la selección de mayores como la sub'23 han carecido de humildad ante rivales del área y lo han pagado caro.
Dos días antes de jugar contra Cuba en la Copa de Oro del año pasado, Sánchez declaró estar listo para cuidarse de las patadas de los caribeños y poco faltó para calificarlos de torpes. A la hora del partido, Cuba no dio patadas y sí anotó un elegante gol que sorprendió al mismo entrenador y a sus jugadores, que ganaron ese juego por 2-1 de manera agónica.
Una derrota ante Honduras y un juego duro ante Guadalupe reiteraron actitudes de poco respeto de los mexicanos a los rivales, algo difícil de entender en un equipo que semanas después venció a Brasil en la Copa América, en la que terminó en tercer lugar.
En poco más de año y medio, Sánchez no ha podido establecer dominio en la Concacaf. El año anterior perdió la Copa de Oro y la clasificación a la Copa Confederaciones y ahora fue eliminado en la primera vuelta del Preolímpico, a pesar de concursar con el equipo más experimentado de todos.
Estar fuera de los Olímpicos ya es una realidad y si es ratificado como seleccionador, algo que ahora se discute, Sánchez tendrá que tomar una actitud humilde porque vienen las eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica 2010 y, si se pelea con los medios y reacciona mal a la presión, complicará también su clasificación a ese torneo.
Sánchez le hizo la guerra durante cuatro años al anterior entrenador, el argentino Ricardo Lavolpe, a quien calificó de perdedor. Ahora el mexicano ha tenido apoyo, pero no se ha acercado a los éxitos del sudamericano, que si bien fueron pocos, se clasificó a unos Olímpicos, ganó una Copa de Oro y tuvo una gran actuación en una Copa Confederaciones.
Vienen tiempos duros para el ex goleador del Real Madrid porque ahora varios medios reconocen que es un motivador, aunque cuestionan su capacidad. Si asume lo que viene con humildad, Sánchez podrá levantarse, sino llegará el caos a un equipo rodeado de intereses porque deja ganancias millonarias.
México empató con Canadá y perdió con Guatemala; esos fueron los resultados claves en el Preolímpico, pero la eliminación empezó a materializarse desde los partidos amistosos, en los que los delanteros erraron decenas de veces frente al arco contrario.
Sánchez es un hombre inteligente, maneja bien las relaciones públicas y ha recorrido mundo en el fútbol. Ahora él deberá escoger si quiere sacar lo mejor de sí mismo, reconocer los errores y empezar de cero o, por el contrario, prefiere echar la culpa a sus vecinos y en unos meses tal vez repetir el fracaso, pero en la eliminatorias hacia Sudáfrica.
Por lo pronto México está a años luz de ser campeón mundial y Sánchez debe dar prioridad a ser el 'rey' en la Concacaf, una zona que esta lejos de tener a los mejores equipos del mundo.EFE gb/jb
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