Sevilla-Atlético, una rivalidad muy intensa en los últimos años
19/3/2008 - 16:02(GMT)Iñaki Dufour Madrid, 19 mar (EFE)- Sevilla y Atlético de Madrid protagonizarán el próximo sábado una nueva edición de su intensa rivalidad de los últimos años, sobre todo desde 2000-01, con polémicas declaraciones, partidos calientes e incluso la suspensión temporal de un encuentro, en 2006, por el lanzamiento de objetos.
De su primer enfrentamiento, saldado con victoria andaluza por 4-0, han pasado más de 73 años. Desde entonces, ambos equipos han disputado 127 duelos en la máxima categoría, con 48 triunfos del Atlético, el último en la primera vuelta por 4-3, otros 38 del Sevilla y 41 empates, con 194 goles rojiblancos y 183 hispalenses.
En la historia de esos encuentros está un penalti fallado por Chacho, del Atlético, en la última jornada de 1935-36. Ese día, el 19 de abril de 1936, el equipo rojiblanco perdió por 2-3 en el estadio Metropolitano y su derrota significó su descenso a Segunda División, que no se consumó por el comienzo de la Guerra Civil.
Mucho tiempo después, más de setenta años, esa rivalidad ha crecido durante los últimos tiempos, sobre todo cuando ambos peleaban por el ascenso a Primera en 2000-01 por unas declaraciones de Joaquín Caparrós, por aquel entonces técnico del Sevilla, tras su derrota ante el Atlético en el Vicente Calderón (2-0).
"El Atlético es un candidato fijo al ascenso, por lo tanto quedan dos puestos, y es así de rotundo. Tenemos que pelear por dos puestos para subir. Al Atlético lo doy fijo (como ascendido), ¿en qué me baso?, en que la gente de fútbol y los profesionales sabemos cómo se mueve el mundo éste y no me hagan hablar más...", recalcó Caparrós días después de ese partido, en mayo de 2001.
Además, el ex entrenador del Sevilla, que se ratificó en esas declaraciones quince días después ante el requerimiento del Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol, apuntó que "los futbolistas del Sevilla demostraron la semana pasada (la anterior a ese encuentro) que son unos auténticos profesionales".
Hubo respuesta inmediata del Atlético, en palabras de Jesús Gil, por aquel entonces presidente ("Alguien debería tomar medidas ante las barbaridades que estoy escuchando últimamente"), y en un comunicado oficial ("El club no admitirá insinuaciones o rumores infundados contra la institución o cualquiera de sus trabajadores").
Esa temporada, el Sevilla ascendió a Primera División, junto a Tenerife y Betis, mientras que el Atlético se quedó en Segunda, por lo que ambos equipos no volvieron a verse las caras hasta la temporada 2002-03, ya con ambos en la máxima categoría y nuevas polémicas en sus partidos.
Un encuentro entre ambos, el 23 de marzo de 2006, escandalizó al fútbol español. El lanzamiento de objetos en el estadio Vicente Calderón, incluida una botella de whisky en dirección al portero del Sevilla Andrés Palop, obligó a la suspensión temporal del partido en el minuto 77 y durante casi media hora, con 0-1 a favor del Sevilla.
Entonces, el árbitro Miguel Ángel Ayza Gámez envió a ambos equipos a los vestuarios. Posteriormente, "cuando el Coordinador de Seguridad de la Policía garantizó que la situación estaba controlada", según relató en el acta, reanudó el choque, que acabó con 0-1 y tres expulsados en el Atlético: Perea, Luccin y Petrov.
"Nunca me había pasado una cosa así en un campo de fútbol. Cuando he visto que la botella de whisky pasaba al lado mío y además he recibido varios impactos cuando me acercaba a mi portería, he pensado que corría peligro mi integridad. El árbitro ha hecho bien al parar un poquito para calmar la situación", indicó Palop ese día.
El Atlético, a través de una nota pública, pidió disculpas al Sevilla por esos incidentes y adoptó una serie de medidas para impedir una situación parecida, entre ellas la instalación de una red en el fondo sur del Vicente Calderón, donde se sitúan los aficionados más radicales del club rojiblanco.
La rivalidad continuó el siguiente año. Dos expulsiones del Sevilla en el estadio madrileño, con 0-1 a su favor, y dos goles del argentino Maxi Rodríguez en el tramo final del choque para dar la victoria al Atlético desataron nuevas protestas de la plantilla andaluza contra la actuación arbitral.
El siguiente capítulo, en la segunda vuelta en el Ramón Sánchez Pizjuán, comenzó con el apedreamiento del autobús del club rojiblanco en las inmediaciones del estadio, donde el Atlético perdió, horas después, por 3-1 y también con polémica, por supuestas provocaciones de Andrés Palop a jugadores del equipo madrileño.
El último precedente, este curso en el estadio Vicente Calderón, fue un partidazo, vibrante, repleto de emoción y reflejado en siete goles en 90 minutos (4-3). Ese día, el Atlético se colocó en puestos de Liga de Campeones, una posición que también estará en juego el próximo sábado. El ganador dormirá en el cuarto puesto esta jornada.
EFE id/arh
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