Empate 0-0 en choque entre las dos Coreas marcado por sentimiento hermandad
26/3/2008 - 15:02(GMT)José Álvarez Díaz Shanghai, 26 mar (EFE)- El partido clasificatorio para el Mundial de Sudáfrica 2010 disputado hoy en China entre Corea del Norte y Corea del Sur terminó sin goles, en un encuentro que comenzó bajo la sombra de las diferencias políticas y acabó marcado por un sentimiento de hermandad entre ambas aficiones.
El partido, que debía haberse celebrado en el Estadio Kim Il-Sung de Pyongyang (50.000 plazas), se disputó finalmente en el de Hongkou de Shanghai (34.000 personas), por decisión de la FIFA y de acuerdo con ambas partes, después de que el Norte se negase a que ondee en su territorio la bandera surcoreana y suene allí su himno nacional.
Por su parte, por el momento Seúl no ha expresado trabas a que el partido de vuelta, dentro del grupo 3 de los clasificación de Asia para el Mundial, se juegue en Corea del Sur, con la bandera y el himno de ambas naciones como lo exige el reglamento de la FIFA.
El encuentro, que no se disputó a puerta cerrada como suele ocurrir en estos casos, logró que se ocupara gran parte de las gradas, y atrajo al menos a cerca de 800 seguidores norcoreanos, discretos y uniformados con ropa deportiva blanca, y a unos 4.000 extrovertidos aficionados surcoreanos, muchos residentes en China.
En la mente de todos estaban las connotaciones políticas de este encuentro entre dos selecciones cuyos países técnicamente siguen en guerra desde hace medio siglo, ya que nunca llegaron a firmar la paz tras la Guerra de Corea (1950-1953) entre el Norte comunista y el Sur capitalista.
"Las relaciones intercoreanas marchan muy bien y por el camino de la reunificación, especialmente en deporte", explicó a Efe por correo electrónico, horas antes del partido, Alejandro Cao de Benós, de origen español pero delegado especial del Comité de Relaciones Culturales con el Extranjero del Gobierno de Corea del Norte.
"En este caso, siendo un clasificatorio para el Mundial, será un partido muy reñido, ya que los jugadores de ambos bandos tienen la responsabilidad no sólo deportiva de ganar. Este encuentro conlleva, en efecto, una carga de rivalidad política importante", reconoció el también presidente de la llamada Asociación de Amistad con Corea.
Sin embargo, Cao de Benós destacó que "el pueblo de la República Popular Democrática de Corea (del Norte) considera al Sur como hermano y viceversa", aunque "existe una diferencia política enorme entre ambos sistemas y los jugadores se centrarán en que el ganar representa una victoria moral para su país".
Si esto da una idea de la percepción norcoreana del partido, al menos salieron de la situación con la cabeza alta, ya que era la tercera vez que se enfrentaban al Sur en un clasificatorio para el Mundial, y el de hoy es el mejor resultado arrancado a sus vecinos hasta ahora (perdieron ante el Sur 1-0 en 1989 y 3-0 en 1993).
Por su parte, los miles de surcoreanos que hoy acudieron al terreno neutral de Shanghai, ansiosos de ver a los suyos y sobre todo a su estrella Park Ji-Sung (número 7, jugador del Manchester United), celebraban el partido de una manera mucho más festiva.
"Corea del Norte también es nuestra nación, somos hermanos, así que creo que hoy es como nuestra fiesta, una fiesta nacional para todos los coreanos, estudiantes y hombres de negocios, que estamos en China y que echamos de menos nuestro país", dijo a Efe el joven surcoreano Puk Pae-Soong, estudiante de chino en Shanghai.
Entre banderas enormes de ambas naciones, aplausos casi sincronizados de los seguidores norcoreanos, agrupados en una banda, y vítores y cánticos de los coloridos aficionados surcoreanos, repartidos detrás de ambas porterías, el partido, en lo deportivo, fue un vibrante intercambio de oportunidades que no llegaron a gol.
El encuentro tuvo una primera parte bastante igualada, y en el segundo tiempo se acabó convirtiendo en un torpedeo constante de los surcoreanos (de blanco) sobre el área del Norte (de rojo), cuyos defensas se dejaron la piel en el campo y neutralizaron numerosas oportunidades de gol.
El juego aéreo de ambos equipos en ocasiones daba lugar a pelotazos y escapadas espectaculares de los norcoreanos, que acechados por la defensa sureña acababan tirando fuera o perdiendo el balón antes de haberse acercado lo suficiente como para disparar con puntería.
Al final del partido ambas selecciones saludaron a sus respectivas aficiones, pero también a las contrarias, y mientras los aficionados norcoreanos aplaudían de pie al equipo del Sur, los seguidores sureños dedicaron una calurosa ovación a los jugadores de su vecino comunista.
0 - Corea del Norte: Ri Myong-Guk (portero), Ri Jung-Il, Ri Kwang-Chon, An Yong-Hak, Hong Yong-Jo, Mun In-Guk, Jong Tae-Se (Pak Nam-Chol, min. 92), Pak Chol-Jin, Han Song-Chol (capitán, Cha Jong-Hyok, min. 28), Kim Yong-Jun, Nam Song-Chol.
0 - Corea del Sur: Jung Sung-Ryong (portero), Oh Beom-Seok, Cho Won-Hee (tarjeta amarilla, min. 73), Kim Nam-Il (capitán, Kim Do-Heon, min. 27), Park Ji Sung, Cho Jae-Jin (Yeom Ki-Hun, min. 46), Park Chu-Young, Seol Ki-Hyeon (Han Tae-Yoo, min. 81), Lee Young-Pyo, Kang Min-Soo, Lee Jung-so Sin goles.
Árbitros: Al Fadhli Saad (Kuwait), Al Shammari Sulaiman (Kuwait), Marad Yaser (Kuwait), Al Enezi Atallah (Kuwait).
Tarjetas amarillas: Cho Won-Hee (Corea del Sur, min. 73).
Indicencias: partido clasificatorio para el Mundial de Fútbol Masculino de Sudáfrica de 2010, grupo 3 de Asia. Estadio de Hongkou de Shanghai con capacidad para 34.000 espectadores. Noche con nubes y 12°C. EFE (con fotografías) jad/sab
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