Rudd reitera seguridad antorcha olímpica corresponde a Policía australiana
21/4/2008 - 02:32(GMT)Sídney (Australia), 21 abr (EFE)- El primer ministro de Australia, Kevin Rudd, reiteró hoy que será la Policía australiana y no los escoltas chinos la encargada de la seguridad el jueves durante el recorrido de la antorcha olímpica por Camberra.
Rudd declaró que los guardas chinos que acompañan la llama olímpica sólo serán responsables de mantenerla encendida y agregó que desconoce si irán corriendo al lado del relevista, como han hecho hasta ahora, o si viajarán detrás en un autobús, informó la televisión local Channel 7.
"Vamos a ser muy claros, el papel de los encargados de la llama es, cuando sea necesario, asistir en el encendido físico de la llama", pero el mantenimiento de la seguridad corresponderá únicamente a la Policía Federal Australiana, explicó el mandatario australiano.
Las autoridades comenzaron hoy a colocar las vallas de seguridad a lo largo del recorrido de la antorcha, que está previsto que llegue a Australia el miércoles y ese mismo día por la noche se le dará la bienvenida con fuegos artificiales desde los tres picos que rodean la capital.
El recorrido se iniciará y terminará en el Lugar de la Reconciliación, a orillas del Lago Burley Griffin, y pasará por los edificios del Ministerio de Defensa, el Parlamento y el paseo Anzac, donde se levanta el monumento en memoria de los soldados australianos muertos en batalla.
Está previsto que grupos pro derechos humanos y activistas tibetanos repitan en Camberra las protestas que ya protagonizaron en otras ciudades europeas y estadounidenses, por lo que el ministro de Exteriores, Stephen Smith, pidió hoy que expresen sus opiniones de forma pacífica.
La llama olímpica, que partió de Grecia el pasado 31 de marzo, se encuentra hoy en Kuala Lumpur y partirá mañana hacia Yakarta.
Hasta ahora, el recorrido de la antorcha, que viaja a través de 22 de ciudades en 19 países de todo el mundo hasta concluir en Pekín, ha sido interrumpido en Londres, París, Los Ángeles y San Francisco por manifestantes que protestaban por la política de China en el Tíbet. EFE mg/grc/jsg
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