Piden cuentas a Brown acerca del elevado coste de los Juegos
30/4/2008 - 16:17(GMT)Londres, 30 abr (EFE)- La comisión parlamentaria de Cultura, Medios de comunicación y Deporte pidió hoy explicaciones al primer ministro británico, Gordon Brown, acerca del elevado coste que plantea la organización de los Juegos Olímpicos del 2012, muy superior al presupuesto estimado original.
En una comparecencia ante la Cámara de los Comunes, el jefe de Ejecutivo justificó la subida no planeada en el presupuesto destinado al evento al subrayar que los JJ.OO. supondrán un "enorme impulso" para la capital británica, así como para todo el Reino Unido en su conjunto.
El diputado conservador Geoffrey Clifton-Brown aludió en el Parlamento a un informe reciente publicado por el comité de cuentas públicas, en el que se calificaba el proceso presupuestario de los Juegos de "incompetente".
"Y se obliga a los londinenses a hacerse cargo de los impuestos.
¿Quién les ha engañado? ¿El gobierno, el alcalde, o ambos?", se preguntaba Clifton-Brown.
Ante el aluvión de críticas, Brown respondía que los británicos "deberían sentirse orgullosos de celebrar los Juegos".
"Creo que albergar los Juegos en Londres supondrá un gran impulso, no sólo para Londres sino para el conjunto de la economía británica", apuntaba Brown.
El presupuesto inicial dado para la organización de Londres 2012 se estimó en 3.400 millones de libras.
Entonces, los organizadores del evento consideraron que podrían terminar con un excedente que rondaría los 100 millones de libras.
En noviembre del 2006, se hizo público que los costes totales del evento podrían llegar a los 5.000 millones de libras y que el comité organizador de los Juegos no había tenido en cuenta el impuesto sobre el valor añadido en su presupuesto estimado original.
En enero del 2007, la mencionada comisión de Cultura, Medios y Deporte expresó su preocupación por el aumento del coste del proyecto olímpico y unos meses más tarde, el entonces primer ministro británico, Tony Blair, admitía que este presupuesto debía mantenerse bajo control.
Al poco de esta admisión del ex jefe del Ejecutivo británico, se confirmaba que el coste había ascendido hasta llegar a los 9.300 millones de libras. EFE prc/arh
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