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FUTBOL-ESPANYOL

Clemente deja el Espanyol por tercera vez

04/11/2003 - 22:12(GMT)

Barcelona, 4 nov (EFE).- La destitución de Javier Clemente como técnico del Espanyol le obliga a dejar el banquillo barcelonés por tercera vez, después de haberlo hecho anteriormente en 1989 y en 1992. En su primera etapa como entrenador españolista, su marcha se produjo, como ahora, por decisión de la directiva, mientras que su segunda experiencia al frente del vestuario blanquiazul tuvo como colofón la llamada de la selección nacional para nombrarlo su máximo responsable. Clemente, que llegó al equipo en el último tramo de la pasada campaña y que cumplió con el objetivo de salvarlo del descenso, ha visto como los resultados negativos con los que ha iniciado la actual campaña le han condenado a dejar su puesto a otro técnico que realice la tarea que a él se le encomendó hace unos meses. La carrera de Javier Clemente, nacido en Baracaldo el 12 de marzo de 1950, se inicia como futbolista en 1968, cuando debutó en Primera División con el Athletic Club, jugando como interior izquierda. El 23 de noviembre de 1969, Clemente recibió una patada de Marañón, del Sabadell, y sufrió una fractura de tibia, peroné y ligamentos de un tobillo, que le obligó a abandonar la práctica deportiva. Comenzó a actuar como entrenador después de un curso en la ciudad inglesa de Ipswich con el técnico Bobby Robson, tras el que dirigió al Arenas de Getxo, al cual ascendió a la Tercera División. En junio de 1981, a los 31 años, el Athletic le contrató como técnico del primer equipo, al que hizo campeón de Liga en 1983 y de Liga y Copa un año más tarde. Un enfrentamiento con el delantero Manu Sarabia en los primeros días de enero de 1986 forzó su destitución. En julio del mismo año firmó como entrenador del Espanyol de Barcelona, un club para el que ha trabajado en otras dos etapas, la última la que hoy concluye. Clemente llevó al conjunto blanquiazul a la final de la Copa de la UEFA de 1988, su mayor gesta continental, que desembocó en uno de los mayores traumas de la entidad, tras perderla ante el Bayer Leverkusen en la tanda de penaltis. Este mismo año, los jugadores y técnicos de la Primera División de fútbol, así como la crítica deportiva, le votaron como mejor entrenador de la temporada. Javier Clemente conoció por primera vez la sensación que ha vivido ahora el 25 de julio de 1989 cuando fue destituido como preparador españolista. Entonces, fichó por el Atlético de Madrid hasta que la directiva finiquitó su contrato en febrero de 1990 y optó por volver al Athletic. La mala marcha del equipo a lo largo de la Liga motivó que fuese destituido y se dio paso así a su tercera etapa en el Espanyol, que en esos momentos se encontraba en el último lugar de la tabla clasificatoria. La historia era similar a la de la pasada temporada, cuando Clemente llegaba también para evitar el descenso, pero en aquella ocasión su marcha del club, en junio de 1992, fue para aceptar el puesto de seleccionador nacional con el objetivo máximo de disputar el Campeonato del Mundo de Estados Unidos de 1994. Debutó en el banquillo español el 9 de septiembre en el Sardinero en un amistoso frente a Inglaterra (1-0). En la cita estadounidense, la selección alcanzó los cuartos de final, donde cayó eliminada frente a Italia. En octubre de 1995, Clemente firmó una ampliación por dos años más, hasta la conclusión del Mundial de Francia, que disputó como cabeza de grupo y del que fue eliminado en la primera fase. Tras la derrota de España ante Chipre por 3-2 en partido de clasificación para la Eurocopa de 2000, Javier Clemente, convertido en centro de críticas de buena parte de los medios de comunicación, abandonó su cargo el 10 de septiembre de 1998. El 26 de octubre de ese mismo año, el Betis, equipo que se encontraba en la cola de la Primera División, le contrató, aunque su experiencia sevillana distó de ser exitosa. A finales de octubre de 1999 fichó por la Real Sociedad, que acabó la campaña en el puesto decimotercero, pero fue destituido tras la sexta jornada de la temporada siguiente. Fue entonces cuando inició su primera y hasta ahora única andadura en el extranjero, para entrenar al Olimpyque de Marsella, al que también salvó del descenso, pero al que tuvo que abandonar por problemas con el presidente, Bernard Tapie. En el Consejo de Ministros del 12 de marzo de 1999 el Gobierno le concedió la medalla de Plata de la Real Orden del Mérito Deportivo. El 18 de febrero de este año recaló en el Tenerife con el objetivo de evitar el descenso a Segunda División, pero tres meses después abandonó la Isla sin haber conseguido esa meta. El último tramo de la temporada 2002-03 fue el de su tercera incorporación a la disciplina españolista, una vez más para sacar al equipo de los últimos puestos de la clasificación. El Espanyol parecía condenado al descenso, tras una traumática destitución de Juande Ramos, el técnico en el que el consejo de administración había depositado todas sus esperanzas y cuya trayectoria forzó su marcha del club. El adiós de Ramos resultó traumático, por la falta de acuerdo respecto al pago de la indemnización y porque la junta lo demonizó como responsable de todos los males de una plantilla que él había construido en base a una inusitada política de fichajes que distaba mucho de la cautela económica que ha caracterizado el mandato de Daniel Sánchez Llibre. Javier Clemente salvó al equipo y se responsabilizó de un inicio de campaña, la actual, aunque viendo sin protestar como sus peticiones de fichajes eran rechazadas una a una y como, además, jugadores destacados de la plantilla abandonaban el club. Clemente se conformó, quizá convencido de que podía sacar al Espanyol adelante con pocos mimbres más que lo que la cantera podía aportarle. El vasco se declaró hombre de club y ha aceptado hasta el final las consignas de una junta directiva que ha optado ante los malos resultados por el recurso habitual de acabar con el entrenador y poner así fin a la tercera etapa como españolista del ex seleccionador, obligado ahora a permanecer lejos de los banquillos españoles, al menos, hasta que acabe la actual temporada. EFE rdc/jl

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Terra/EFE

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