Kohl enciende la televisión en Austria
21/7/2008 - 13:21(GMT)Cuneo (Italia), 21 jul (EFE)- Berhnard Kohl llegó al Tour de Francia dispuesto a luchar por un puesto entre los diez primeros, y, dos semanas después, se encuentra segundo en la general a siete segundos del líder y en condiciones de luchar en Los Alpes por el maillot amarillo, lo que ha despertado en Austria la "Kohlmanía".
El fenómeno llega hasta el punto de que las etapas serán ofrecidas en aquel país en directo hasta el domingo.
Vestido con el maillot más atractivo del pelotón, el de puntos rojos que le acredita como líder de la montaña, el corredor del Gerolsteiner se ha convertido en la revelación que no suele faltar en cada edición del Tour. Su objetivo no solo ha cambiado, sino que algunos directores, como el español Eusebio Unzue (Caisse D'Epargne) le señalan como candidato número.
En el ascenso a Prato Nevoso pasó de ser un inesperado invitado a la fiesta a protagonista de la escena. Fue el más fuerte entre la alta jerarquía de la carrera y el que puso en evidencia al líder Cadel Evans. Espoleado por su familia desde las cunetas, el joven vienés de 26 años voló hacia la cima para convertirse en el primer líder austríaco de la montaña en la historia de la "grande boucle" y en primero en alcanzar la segunda plaza de la general El líder del Gerolsteiner, cuarto en el puerto de Hautacam, se terminó de transformar en la citada cima italiana. "Espero llevar algún día el maillot amarillo del Tour. He estado cerca, pero aún quedan dos etapas muy difíciles y aún lo podré intentar", dijo Kohl, profesional desde 2005.
Las expectativas han traspasado las fronteras francesas e italianas. En Austria, país que no vibra con el ciclismo desde los tiempos de Peter Luttemberger, quinto en 1996 y de Georg Tostchnig, vencedor de una etapa en Los Pirineos en 2005, ya sueñan con una hazaña del hombre que pisa los talones a Frank Schleck y que se pelea de tú a tú con la elite del Tour.
La televisión austríaca se ha movilizado con urgencia. La cadena pública ORF trasmitió la etapa de Prato Nevoso y tiene previsto seguir la carrera hasta los Campos Elíseos de París. La culpa la tiene un ciclista que aprendió el oficio de deshollinador y que derivó hacia la bicicleta para convertirse en el héroe estival de su país en el verano de 2008.
Kohl, que perdió 1.20 minutos respecto a Cadel Evans en la contrarreloj de Cholet, ya no es un convidado de piedra en la carrera. Llega al esprint final del Tour dispuesto a privar de la siesta a sus compatriotas. Por delante dos etapas alpinas, con el Alpe D'Huez en el menú. Con las mismas posibilidades que los Schleck, Menchov, Evans y Sastre. Todos han apuntado ya su dorsal.
EFE soc-fc
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