Phelps y Dara Torres, las joyas acuáticas de EEUU en Pekín-2008
24/7/2008 - 10:35(GMT)Entre tantas superestrellas y millonarios del deporte, sin duda los nadadores Michael Phelps y Dara Torres se destacan como las joyas más valiosas de la corona que Estados Unidos busca retener en los Juegos Olímpicos de Pekín-2008.
Ambos van en busca de un sueño: Phelps quiere ser el primer nadador que gana ocho medallas de oro; Torres en pos de una metal de cualquier color, en sus quintos Juegos Olímpicos, a los 41 años.
Cuatro años después de haber fracasado en el intento en Atenas, Phelps llegará al 'Cubo de Agua' de Pekín con el propósito de superar la marca de siete oros ganados por su compatriota Mark Spitz, en Múnich-1972.
Luego de su desempeño en las clasificatorias estadounidenses, el propio Spitz predijo que Phelps podría destrozar su récord.
"En base a la experiencia que ganó intentándolo hace cuatro años, y de lo que he visto de él, diría que tiene grandes chances de conseguirlo", afirmó el tiburón de Múnich.
Spitz tiene un razonamiento que suena lógico en seco, aunque no siempre prima la lógica en la piscina.
"El ganó seis medallas de oro en Atenas, y yo sólo había ganado dos oros en los Juegos anteriores de Múnich", acotó Spitz, quien consiguió su hazaña a los 22 años, mientras Phelps llegará a Pekín con 23.
En Atenas-2004, Phelps ganó los títulos individuales en 100 y 200 m mariposa, 200 y 400 m combinados y dos más en relevos, además de dos metales de bronce.
El Delfín de Michigan competirá en Pekín en los 100 y 200 m mariposa, 200 y 400 m combinados, los 200 m libres y los tres relevos.
Menos en los 100 mariposa, es el actual recordista mundial en las otras cuatro pruebas.
Pero Phelps prefiere mantenerse al margen de las especulaciones, y las comparaciones, incluso ante la promesa de la empresa Speedo de darle un millón de dólares si iguala o rompe la marca de Spitz.
"Ustedes, la prensa, son los que constantemente están hablando de eso. Yo no hablo del tema. Sólo me limitó a tirarme al agua y competir", apuntó Phelps.
De su lado, Dara Torres tratará de poner el punto final a su historia de hadas, que comenzó hace 24 años, cuando ganó su primer oro en Los Angeles-1984.
A sus 41 años, con una hija y tres matrimonios en el haber, la nadadora estadounidense participará en sus quintos Juegos Olímpicos, contradiciendo todas las leyes biológicas y físicas que rigen en este deporte.
Sus primeros Juegos fueron Los Angeles-1984, con 16 años, y después le siguieron Seúl-1988 y Barcelona-1992.
A los 25 años, y tras llevarse un oro en Barcelona, se retiró por considerarse muy vieja para la natación, y contrajo matrimonio por primera vez, para seguir Atlanta-1996 desde el televisor de su casa.
En los cuatro años que mediaron hasta Sydney-2000 se divorció y volvió a casarse, y regresó de nuevo a los 33 años para conseguir un tercer pasaje olímpico y cinco medallas, dos de ellas de oro.
Se saltó Atenas-2004, y tras otro divorcio y un tercer matrimonio, ahora está de nuevo rumbo a otro Juego.
Algunos de los nadadores más jóvenes, varios con edad como para ser sus hijos, miran extrañados a esa mujer rubia y fornida que se tira al agua con el último grito tecnológico, el nuevo traje de baño Speedo LZR, y sus viejas gafas de Barcelona 1992, para desafiar al padre tiempo con sus potentes brazadas.
"Ella es una especie de madre para nosotros. Un ejemplo de voluntad", dijo Phelps sobre Torres, quien sin embargo prefiere que sus compañeros de equipo le vean "como una tía, o una hermana mayor".
Ha sido acusada de consumir productos prohibidos para mantener sus resultados, pero siempre ha pasado con éxito las pruebas antidopaje, en ocasiones hasta siete veces en un año.
"Siempre he dicho que soy un libro abierto. Me pueden hacer test de ADN, análisis de sangre, de orina, cualquier cosa que quieran. Estoy limpia y eso es lo que vale", afirmó.
Terra/AFP




