Messi, Ronaldinho, Robles o Federer respetaron la tregua olímpica
20/8/2008 - 16:35(GMT)Una vez consumada la derrota de Brasil contra Argentina opor 3-0, en semifinales de fútbol masculino de los Juegos de Pekín-2008, el martes, Leonel Messi y Ronaldinho se fundieron en un abrazo, en una de demostración más del espíritu olímpico que ha vivido la capital china.
Ambos forjaron una gran amistad en sus años juntos en el FC Barcelona que un duelo y un resultado puntual no puede empañar, ni siquiera la marcha esta temporada del brasileño al AC Milán.
"A Ronnie le he abrazado y le he dicho que estuviera tranquilo y le dí ánimos y él me ha dicho: felicidades", resumió Messi el devenir del encuentro.
Ese episodio es una capítulo más de la deportividad en la que han transcurrido las competiciones en Pekín.
Otro capítulo significativo fue el emotivo saludo en un podio entre deportistas georgianas y rusas.
La crisis que viven Rusia y Georgia por el conflicto en Osetia del Sur no tiene su reflejo en la villa olímpica de Pekín, donde una tiradora rusa y otra georgiana prefirieron sellar con un abrazo la famosa "tregua olímpica".
"Fue bonito que (la rusa) Natalia Paderina viniera a darme un abrazo" tras la entrega de medallas, afirmó la tiradora georgiana Nino Salukvadze, medalla de bronce en la modalidad de tiro con pistola a diez metros este domingo en Pekín, después que la rusa Paderina, medalla de plata, fuera a felicitarla.
Las dos deportistas se abrazaron y besaron sobre el podio, tras escuchar junto a la ganadora de la competición, Guo Wenjun, el himno chino.
Otro caso significativo es el del atleta cubano Dayron Robles, quien aseguró que no se alegra de la retirada del chino Liu Xiang, su principal rival en los 110 m vallas.
"No me alegro de nada. Yo tengo que superarme a mí mismo", afirmó Robles. "Lo admiro mucho (a Liu) y sé que está pasando por un momento muy duro, muy duro", añadió Robles. "Le envío un saludo grande" y que se reponga, añadió el atleta cubano.
Otro detalle fue el del ciclista suizo Fabian Cancellara, que ganó la prueba contrarreloj individual en ruta, por delante del sueco Gustav Larsson y del estadounidense Levi Leipheimer.
"Gustav (segundo clasificado) estaba en mi lista personal de favoritos", contó Cancellara, quien reveló una anécdota: "En la pretemporada de Estados Unidos cada uno había escrito el nombre de qué quería ganar. Yo había dicho el Tour de Flandes y París-Roubaix y Larsson había puesto que quería ser campeón olímpico de contrarreloj".
El suizo Roger Federer, que perdió el lunes su condición de número uno mundial en favor del español Rafael Nadal, no dudó en felicitar a su rival en Pekín y afirmar que se merecía el primer puesto.
Ambos estaban felices. Federer había ganado el oro en dobles junto a su compateriota Stanislas Wawrinka, y Nadal el título en individuales.
"Se merece totalmente el número uno", dijo Federer. "Esto es lo que he esperado y deseado años atrás cuando conseguí el número uno, que si alguien me lo arrebataba que fuera alguien que hubiese jugado increíblemente bien, que hubiese ganado los mayores torneos, básicamente que domine este deporte", añadió.
"No quería que ocurriera que yo jugara muy mal y cualquiera lo consiguiera, así que Rafa se lo merece", concluyó.
El caso más reciente ha sido el de la descalificación del estadounidense Wallace Spearmon, tercero en la carrera de 200m de Pekín-2008, que invadió una calle de otro corredor y su compatriota Shawn Crawford, a quien le llegó el bronce, quería que la medalla le fuera devuelta al que lo batió en la pista.
"Desde el fondo de mi corazón, es de él, me derrotó. Espero que la decisión se reconsidere. No merezoco esa medalla", afirmó el atleta.
Messi, Ronaldinho, Cancellara, Federer, Crawford o las atletas rusas y georgianas son algunos ejemplos de deportividad. Entre los bastidores de la villa olímpica y los lugares de competición se esconden probablemente muchos más. Que todo siga igual.
Terra/AFP




