Argentina-Nigeria, la final de Holanda-2005 tres años después
20/8/2008 - 16:35(GMT)Argentina y Nigeria además de reeditar la final olímpica de Atlanta-1996 protagonizarán el sábado en Pekín el segundo capítulo de un choque que dio a los albicelestes su quinto cetro Sub-20 en Holanda-2005 ante los africanos, que con la misma camada buscarán vengarse de Leo Messi.
En Utrecht, el 2 de julio de 2005, Lionel Messi condenó a Nigeria (2-1) con un doblete que lo catapultó al estrellato y le hizo ganar la triple gloria, con los premios de Bota de Oro, Balón de Oro y la Copa de Holanda-2005.
Aquella tarde, Chinedu Ogbuke, autor de la igualdad transitoria nigeriana, y Ambruse Vanzekin, portero que vivió la pesadilla Messi en su máxima expresión, fueron los más amargados de un plantel dirigido por Samson Siasia que tiene posibilidad de revancha tres años después, en el mismo choque de generaciones.
Fue un duelo en el que se sacaron chispas en cada cruce, con siete amonestados y máxima tensión en los banquillos.
El técnico nigeriano dio continuidad a esa camada de talentos. A Pekín llegó con la base de aquella selección Sub-20. De hecho, diez de los 18 jugadores convocados estuvieron en tierra holandesa y ocho disputaron la final contra los albicelestes.
El defensa Taye Taiwo, uno de las máximas esperanzas africanas, podría haber sido el noveno, pero la negación del Marsella francés a cederlo y la renuncia de la Federación nigeriana a reclamarlo le impidió volar a China.
Dele Adeleye, Olubayo Adefemi y Sani Kaita son otras de las Aguilitas sedientas de vanganza. El sábado en el 'Nido de Pájaro' se volverán a cruzar con Pablo Zabaleta, Ezequiel Garay, Fernando Gago o el Kun Agüero, bases del once titular de Sergio Batista que gozaron frente a Nigeria.
Además, el partido del fin de semana desequilibrará la balanza en finales entre ambos conjuntos, pues están empatados contando el 3-2 que Nigeria le encajó a los sudamericanos en el choque por el oro en Atlanta-1996, resultado de los más dolorosos a digerir por la camada de Crespo, Ayala y Zanetti.
De ese cruce no quedan protagonistas directos, pero la historia sobrevuela los campamentos de ambos equipos.
"No tomamos el partido de Atlanta como una revancha. Sólo intentamos jugar y ganar", afirmó el seleccionador albiceleste Sergio Batista, intentando bajar la tensión de un choque de dos potencias en catagorías juveniles que siempre se tienen ganas.
"No me importa el rival. Ahora vamos por el oro", comentó por su lado el DT Siasia, que se quedó con la sangre en el ojo en el estadio Galgenwaard de Utrecht, ante 25.000 espectadores que terminaron aplaudiendo a Nigeria, pero ovacionando a Argentina y, sobre todo, a Lionel Messi.
Aunque tres años después se le hizo realidad una frase que repiten siempre los futbolistas, "el fútbol siempre da revancha", y será contra la misma camiseta, pero también contra la base de aquel mismo equipo.
Terra/AFP




