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FUTBOL-ESPAÑA/Artículo

La "elástica" de Ronaldinho

13/01/2004 - 16:50(GMT)

Por Nemesio Rodríguez Madrid, 13 ene (EFE).- Hay futbolistas que bien podrían trabajar de magos: nada por aquí, nada por allá, un quiebro, un fugaz movimiento de las botas y el balón que desaparece sin que los rivales adivinen dónde está el truco. Uno de estos ilusionistas del balón es el brasileño Ronaldinho, del Barcelona español, que el domingo dejó boquiabierto a Cuartero, defensa del Zaragoza, después de paralizarlo con una asombrosa jugada que en su país se conoce con el nombre de "elástica". En su majestuoso movimiento, Ronaldinho "pegó" el cuero al exterior de la bota derecha, amagó hacia la derecha y, de pronto, ¡abracadabra!, un cambio brusco de la trayectoria de la pelota con un toque imperceptible de su pie y el internacional brasileño que se aleja del bloqueado Cuartero. El "diabólico" regate trajo al Camp Nou el recuerdo de una jugada similar protagonizada en 1996 por Ronaldo, el ídolo de la hinchada azulgrana en aquella época, cuando burló la vigilancia de Geli, del Atlético de Madrid, con una "elástica" de categoría. En su única temporada en el Barcelona, el hoy delantero del Real Madrid marcó tal vez el mejor gol de su vida el 12 de octubre de 1996 contra el Compostela cuando arrancó desde su campo, sorteó a cuantos jugadores le salieron al paso, quienes trataron de pararlo a base de agarrones, empujones y zancadillas, y finalmente, ya dentro del área, batió a Fernando. Fue una proeza tan inolvidable como la de Diego Armando Maradon en el Mundial de México que Argentina ganó en 1986. El gol del "pibito", después de regatear a medio equipo inglés, sigue siendo para muchos el mejor de la historia de esta competición. Otro brasileño del Barcelona, Rivaldo, deslumbró con un extraordinario gol de "chilena" que ejecutó en 2001 en el último partido de Liga para dar a su equipo la victoria por tres (todos suyos) a dos ante el Valencia y la clasificación para la Liga de Campeones europea. La chilena de Rivaldo originó la comparación sobre la que anotó Pelé en la película "Evasión o victoria" (1981), de John Ford, en la que "o rei", Bobby Moore, Paul van Himst, Kazimierz Deyna y Osvaldo Ardiles empatan a cuatro en un partido contra sus carceleros nazis en un campo de prisioneros. Pelé marcó el gol del empate final de chilena, pero la comparación favoreció a Rivaldo porque enganchó la pelota fuera del área mientras "o rei" lo hizo dentro. En esta escuela de jugadas brasileños "por arte de magia", cómo no mencionar el gol de "sombrero" de Pelé a Suecia en el Mundial de 1958; la "cola de vaca" de Romário al madridista Alkorta (recibió un pase de espaldas, con el balón cosido al pie, se giró sobre se mismo y se zafó del rival), o el saque de falta "teledirigido" de Roberto Carlos que batió al francés Barthez en junio de 1997 (golpeada desde una distancia de 35 metros, la pelota parece viajar hacia la tribuna cuando, inesperadamente, cambia de dirección y entra en la portería). No sólo los brasileños sueñan con el gol de su vida. El holandés Marco van Basten lo vivió en la final de la Eurocopa de 1988 al empalmar de volea un centro de Muehren desde la parte izquierda del área soviética y anotar el 2-0 definitivo, un tanto que recientemente imitó el "Niño" Fernando Torres, el máximo goleador del Atlético de Madrid. Raúl González entró en la leyenda del Real Madrid con el gol del triunfo por 2-1 en la final de la Copa Intercontinental de 1998 con el Vasco da Gama como rival: recogió un centro largo de Seedorf, recortó por dos veces a Vitor y Odvan para después empujar el balón con la derecha ante la salida de Germano. Futbolistas como magos, reyes del ilusionismo con las botas, buscadores incansables de la jugada imposible. EFE. nr

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