Argentina, con la actitud de Maradona pero con los mismos problemas
20/11/2008 - 11:35(GMT)La selección argentina del ciclo de Diego Maradona como seleccionador mostró un cambio de actitud en su victoria en el amistoso en Escocia del miércoles en Glasgow (1-0), lo primero que había pedido su técnico, pero no se despojó de los errores de la era de Alfio Basile.
Maradona estaba eufórico en la conferencia de prensa posterior al partido. El primer mensaje que había querido trasladar a los jugadores era que el amor a la camiseta los debía llevar a dejar la piel en el campo, a morir por la albiceleste si fuera necesario. Y eso lo consiguió.
"La cuestión era superar el miedo a perder y lo han superado. No me importaba ganar hoy, pero quería que dieran todo en la cancha, que sudaran la camiseta. Tienen la celeste y blanca y parecía que tenían una camiseta de otro color en anteriores partidos", dijo Maradona tras el partido.
Ese cambio de actitud se vio en los primeros compases, como si las palabras insistentes de Maradona retumbaran todavía en los oídos de los jugadores. En los primeros ocho minutos, Argentina creó tres oportunidades de gol, y en una de ellas llegó el tanto de Maxi Rodríguez que sería al final el del triunfo.
"Sabíamos que estábamos en una minicrisis, pero tenemos jugadores que son hombres y que saben salir de estas situaciones y eso me hace sentirme orgulloso", dijo Maradona.
Pero una vez pasados los primeros minutos, Argentina se apagó y recordó en ocasiones a la selección que perdió en Chile el 15 de octubre (1-0) y que se tiene que conformar hasta ahora con un tercer puesto en las eliminatorias al Mundial-2010.
A nivel de actitud, mejoraron en los primeros 25 minutos, que un Maradona exageradamente eufórico calificó de brillantes, pero a nivel de juego no se vio todavía un cambio significativo.
Es verdad que Maradona no pudo contar con cuatro jugadores valiosos en su esquema, como Juan Román Riquelme, Leo Messi, Sergio Agüero y Juan Sebastián Verón, pero Escocia está lejos de ser aquella selección que brillaba en los setenta y en los ochenta.
El equipo escocés, que afrontaba el duelo con seis bajas por lesión, no está entre los 30 mejores del ranking de la FIFA y es segundo en su grupo de clasificación al Mundial, muy lejos de Holanda, en un grupo fácil con Islandia, Noruega y Macedonia.
Sin Riquelme, Argentina no encontró un organizador claro contra Escocia, aunque Maxi Rodríguez y en ocasiones Carlos Tevez asumieron esa función, y no tiene un delantero centro nato, ya que Gonzalo Higuaín o Hernán Crespo, que se pueden acercar a ese perfil, no entran de momento en los planes de Maradona.
La defensa tampoco mostró una seguridad absoluta y los errores cometidos por los centrales Martín Demichelis y Gabriel Heinze le podrían haber costado caro ante un rival de mayor nivel.
A Maradona le quedan tres meses, antes de la próxima cita, el amistoso contra Francia el 11 de febrero en Marsella, para reflexionar sobre estas cosas, junto a Carlos Bilardo, el secretario de selecciones, y sus ayudantes Alejandro Mancuso y Miguel Lemme.
El presidente de la AFA, Julio Grondona, no quiere ni oír hablar de Oscar Ruggeri, una persona que había pedido Maradona a su lado. Ese es otro asunto que deberá resolver al astro argentino a su vuelta a Buenos Aires, cuando regrese de Madrid tras visitar a su hija Giannina, ingresada en un hospital por problemas en su embarazo.
Terra/AFP



